Autoridades y ciudadanos de Santa María Chimalapa, en el Istmo de Tehuantepec, notificaron a las autoridades federales su renuncia al programa de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) tras acusar a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) de haber impuesto aquella certificación desde 2022.
A través de un escrito dirigido a los titulares de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y de la CONANP, Alicia Bárcena Ibarra y Pedro Álvarez Icaza Longoria, respectivamente, los representantes comunitarios afirmaron que la población nunca estuvo de acuerdo con esa medida la cual afecta a 334 mil 878 hectáreas, que equivalen al 73 por ciento de su territorio.
Consultadas al respecto esta tarde, las autoridades reiteraron que no hay marcha atrás con aquel acuerdo, al ser un mandato de la Asamblea General de Comuneros y Comuneras, efectuada el pasado 27 de junio.
“A través de este oficio, y por el mandato de nuestra Asamblea General de Comuneros y Comuneras, realizada el pasado sábado 27 del presente, les notificamos que voluntaria y públicamente, estamos renunciando a las tres Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación (ADVC) impuestas por funcionarios de la CONANP desde el 22 de julio de 2022”, sentenciaron.
Las autoridades de Chimalapa afirmaron que el 22 de julio de 2022, en una asamblea extraordinaria solicitada por la CONANP, el comisionado nacional, Adán Peña Fuentes, llegó acompañado de varios comisariados de bienes comunales de otras comunidades del Istmo y pretendió realizar un acto político, presionando a la asamblea “para que aceptáramos su propuesta de decretar como ANPs tres Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación, con polígonos establecidos burocráticamente desde un escritorio”.
Las áreas del interés del gobierno federal y que finalmente fueron declaradas AVDC eran “Cerro Azul”, con una superficie de 3 mil 555.33 hectáreas; La Gringa Zona Oriente, con una superficie de 107 mil 119.19 hectáreas y “Tres Picos”, con una superficie de 224 mil 204.38 hectáreas.
“Es claro que con esta imposición de parte de SEMARNAT-CONANP, como pueblo indígena zoque de Santa María Chimalapa, se nos violó el Derecho fundamental al Consentimiento Previo, Libre e Informado, pues no sólo se nos impusieron las tres AVDC rechazadas por la Asamblea General de nuestra Cabecera Comunal, sino que, la inmensa mayoría de las 334 mil 878 hectáreas, se ubican en el territorio ocupado por Congregaciones Comunales Chimas, mismas que no tienen ni el más mínimo conocimiento de esta imposición realizada sobre el territorio bajo su cuidado”, acusaron.
Agregaron que, además, “curiosamente”, toda la porción oriente de su territorio, invadido y depredado por núcleos agrarios de origen chiapaneco, encabezados por los núcleos Cal y Mayor, Merceditas, Constitución y Canaán, quedaron fuera de los polígonos impuestos por CONANP “como si con ello, el gobierno federal estuviera previendo que tal territorio, de más de 40 mil hectáreas, finalmente sería arrebatará a nuestros Bienes Comunales”.
Señalaron que los habitantes de Santa María Chimalapa no necesitan la intervención de ninguna autoridad para cuidar y conservar sus territorios.
“Muestra de dicha determinación de conservar y proteger nuestro ancestral territorio, lo es el hecho de que, desde 1991, frente a la amenaza de la imposición de una Reserva de Biosfera federal, autoridades y congregaciones comunales Chimas tomaron la decisión de auto decretar la Reserva Ecológica Campesina de los Chimalapas, manejada y administrada por las propias comunidades, de abajo hacia arriba, basada en la elaboración de ordenamientos ecológicos comunitarios, realizados con participación directa de técnicos prácticos comunitarios, de los cuales se logró realizar dos ordenamientos comunitarios (San Francisco la Paz-la Gringa y San Antonio Nuevo Paraíso).
“Dicha propuesta y decisión comunal, de verdadera Reserva comunitaria nunca fue aceptada por el gobierno federal, terminando por pretender imponernos las ya señaladas Áreas Dedicadas Voluntariamente a la Conservación, que finalmente quedarían bajo control y manejo de la CONANP y no bajo control y manejo de los pueblos chimas”.

