El desenlace de la búsqueda de Kenzo, un tigre de bengala que escapó de un recinto privado en el municipio de Tepetlaoxtoc, terminó en tragedia. Tras días de incertidumbre en las zonas cerriles del Estado de México, el felino fue localizado la mañana del jueves por un equipo interinstitucional compuesto por autoridades estatales, federales y especialistas en fauna silvestre.

Según el comunicado oficial de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), el animal fue interceptado por especialistas que intentaron sedarlo utilizando dardos tranquilizantes; sin embargo, durante las maniobras, el felino habría atacado al personal de seguridad, lo que derivó en la aplicación de un protocolo de contención letal mediante armas de fuego.

El ejemplar, tras ser herido de bala, fue trasladado de emergencia a las instalaciones de Reino Animal en un intento por salvar su vida. A pesar de la asistencia médica inmediata proporcionada por veterinarios de diversas instituciones, la PROFEPA confirmó el deceso del tigre.

En respuesta a este incidente, la autoridad ambiental clausuró de manera total y temporal el predio (Animal Experience), centro privado registrado como un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre fuera de su Hábitat Natural (PIMVS). Durante la inspección posterior al escape, se detectaron irregularidades en el confinamiento y el incumplimiento del plan de manejo autorizado.

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La actuación de las autoridades ha sido duramente cuestionada por Ernesto Méndez, presidente de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM). Méndez calificó el operativo como un montaje, señalando que el animal ya se encontraba en condiciones críticas cuando se difundieron videos afirmando que estaba siendo trasladado con éxito.

El representante de la asociación responsabilizó a los veterinarios contratados por la PROFEPA, Ivonne Casigne y Fernando Marín, argumentando que el manejo inadecuado del ejemplar durante la sedación fue un factor determinante en su muerte, y exigió una mayor capacitación profesional para este tipo de rescates de alto riesgo.

Como parte de las acciones administrativas tras el incidente, la PROFEPA aseguró otros nueve ejemplares de vida silvestre encontrados en el recinto clausurado y suspendió todas las actividades comerciales y de exhibición del sitio. La dependencia federal reiteró que continuará con las investigaciones para deslindar responsabilidades por las irregularidades detectadas en las áreas de confinamiento y el manejo del felino. Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y la PROFEPA expresaron su lamento por la pérdida del animal, mientras los señalamientos sobre la falta de experiencia en el manejo de fauna silvestre de alto peligro mantienen el debate sobre los protocolos de rescate aplicados en el país.