Los festejos masivos realizados ayer tras el partido entre México y Ecuador terminaron en tragedia para cuatro familias. La Secretaría de Salud de la Ciudad de México confirmó esta mañana que, durante el despliegue operativo en las inmediaciones del Zócalo y el Paseo de la Reforma, se registraron cuatro fallecimientos mientras miles de aficionados se concentraban para celebrar la victoria del equipo nacional.
Nadine Gasman, Secretaria de Salud capitalina, detalló que los primeros tres casos ocurrieron en el Paseo de la Reforma. Se trata de un hombre de 44 años y dos mujeres, de 19 y 48 años respectivamente, quienes perdieron la vida a causa de asfixia. Pese a que el personal paramédico desplegado en el operativo aplicó maniobras avanzadas de reanimación de manera inmediata y gestionó traslados hospitalarios, las víctimas no respondieron a los intentos por salvarles la vida.
El cuarto deceso fue reportado en un centro hospitalario. La funcionaria identificó a la víctima como un hombre de aproximadamente 30 años de edad, cuya identidad permanece como desconocida hasta el momento. El individuo fue trasladado de emergencia por un estado epiléptico acompañado de crisis convulsiva y sangrado de tubo digestivo. Lamentablemente, mientras recibía atención médica, presentó un paro cardiorrespiratorio que resultó fatal a pesar de los esfuerzos del personal de guardia.
El saldo médico del operativo integral, que involucró al ERUM, el CRUM y la Cruz Roja, alcanzó un total de 1,615 atenciones brindadas tanto en el Estadio Azteca como en las 14 carpas instaladas en la zona del Fan Fest en el Zócalo. De este universo, 28 personas requirieron ser trasladadas a diversos hospitales para recibir atención especializada. El resto de los servicios médicos se concentraron en tratar contusiones, fracturas, heridas, esguinces, intoxicaciones etílicas y cuadros agudos de crisis de ansiedad.
La Secretaría de Salud de la Ciudad de México aprovechó el informe para enviar sus condolencias a los familiares y amigos de las cuatro personas fallecidas. Las autoridades mantuvieron un despliegue constante de equipos paramédicos durante toda la jornada para gestionar la seguridad de los miles de asistentes que abarrotaron el centro de la ciudad tras el partido, buscando estabilizar a quienes presentaron complicaciones de salud en medio de las aglomeraciones.
