Guerrero continúa siendo uno de los estados más afectados por la violencia política en México. El homicidio de Apolonio Álvarez Montes se suma a una larga lista de ataques contra exalcaldes, regidores y líderes locales en la región de la Costa Chica.

Según organizaciones civiles y reportes de la Fiscalía, en los últimos años se han documentado múltiples casos de intimidación, desapariciones y asesinatos de políticos en Guerrero. La zona, caracterizada por la presencia de grupos del crimen organizado, ve frecuentemente cómo disputas por el control territorial impactan en la esfera política local.

Autoridades estatales han anunciado refuerzos en seguridad para la región, pero organizaciones de derechos humanos exigen investigaciones imparciales y protección efectiva para candidatos y ex funcionarios. El caso de Álvarez Montes está en etapa preliminar de investigación, sin detenidos hasta el momento.

Expertos señalan que la violencia política en Guerrero se agrava por la impunidad y la falta de coordinación entre los tres órdenes de gobierno. En el actual proceso electoral y postelectoral, estos hechos representan un riesgo para la democracia local.

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La sociedad civil ha llamado a las autoridades a romper el ciclo de violencia y garantizar condiciones de seguridad para el ejercicio político en la entidad.