La Auditoría Superior de la Federación (ASF) comunicó las tres principales líneas de trabajo que se encuentran en desarrollo relacionadas con grupos empresariales y entes públicos electorales vinculados con adquisiciones y servicios. La primera consiste en una investigación de oficio sobre diversas irregularidades en las contrataciones públicas de todos los órganos públicos locales electorales (OPLEs), así como del Instituto Nacional Electoral (INE) y el entonces Instituto Federal Electoral (IFE).
La segunda línea es un estudio histórico de las adquisiciones del IFE, INE y todos los OPLEs, de 2000 a 2025, para identificar y dar a conocer patrones de contratación, concentración de proveedores y prácticas ilegales en el ejercicio de los recursos públicos por parte de grupos empresariales y/o servidores públicos. La tercera es una auditoría integral al INE, así como a la totalidad del gasto federalizado que se ejerce en los OPLEs.
La ASF explicó que estas acciones se realizan porque tanto los trabajos de inteligencia que ha llevado a cabo, como el análisis de la información requerida a las entidades federativas, advierten la comisión de múltiples irregularidades históricas en el ejercicio del gasto público vinculado con los OPLEs, el INE y el IFE. El órgano de fiscalización precisó que desarrolla estas acciones en el ámbito de sus atribuciones, con independencia, rigor técnico y apego a la legalidad.
Las investigaciones se enmarcan en el contexto de señalamientos previos sobre concentraciones de contratos en grupos empresariales y posibles irregularidades en el manejo de recursos de los organismos electorales.
