En Oaxaca, ni siquiera los espacios destinados al deporte escapan al sello de la administración de Salomón Jara Cruz: la improvisación, la falta de vigilancia y la ausencia de responsables. El Polideportivo Venustiano Carranza y el complejo Villa Primavera son hoy el retrato de una contradicción que indigna: más de $24 millones de pesos anunciados para rehabilitar instalaciones que ahora enfrentan condiciones de abandono.
Pero lo más grave de este tema es que desde hace cuatro meses en que el complejo deportivo pasó a manos del Instituto del Deporte de Oaxaca (Indeporte), a cargo de Jesús Chávez Ramírez, mediante recibos simples, cobran a cerca de mil usuarios $395 pesos mensuales, que al mes da la cantidad de $395 mil pesos sin que esto pase por la Secretaría de Finanzas.


Recordemos que la rehabilitación integral del complejo representó una inversión de $24 millones 445 mil 986 pesos. De ese monto, el Gobierno de Oaxaca aportó $11 millones 538 mil 520 pesos, mientras que el Instituto Euroamericano de Oaxaca A.C. habría destinado $12 millones 907 mil 466 pesos.
La obra fue inaugurada el 13 de noviembre de 2024, presentada como un rescate de infraestructura deportiva que beneficiaría tanto a deportistas convencionales como a personas con discapacidad. Se anunciaron albercas, espacios de terapia física, gimnasio, canchas, pistas, áreas médicas y salones para distintas disciplinas.
Hoy, de acuerdo con denuncias de usuarios hechas llegar a este espacio, Villa Primavera enfrenta una realidad vergonzosa: falta de energía eléctrica, alberca sin agua caliente y presuntas maniobras de retiro de equipamiento, sin que exista una explicación pública convincente sobre lo que está ocurriendo.
¿Cómo es posible que instalaciones rehabilitadas con más de $24 millones de pesos terminen en estas condiciones? ¿Quién supervisó la obra, quién debía garantizar su mantenimiento y quién responde por el deterioro de un espacio que tendría que estar al servicio de los oaxaqueños?
La situación se vuelve todavía más delicada cuando aparecen los señalamientos sobre el manejo de los ingresos.
Miren ustedes apreciables ciberlectores.
Según las denuncias recibidas, desde hace aproximadamente cuatro meses el complejo pasó a manos del Indeporte, cuyo responsable es Jesús Chávez Ramírez, aquél que hace poco se compró una moto BMW y que fue severamente criticado en redes por no usar casco. ¿Se acuerdan de él?
Pues los usuarios aseguran que se les cobran $395 pesos mensuales, que habría alrededor de mil personas pagando esta cuota, y que los ingresos se reciben exclusivamente en efectivo, mediante recibos simples, sin que tengan conocimiento de que esos recursos ingresen a la Secretaría de Finanzas.
Hablamos de una recaudación potencial de $395 mil pesos mensuales, casi $4.7 millones de pesos al año. Una cantidad nada despreciable que obliga a formular preguntas elementales: ¿quién cobra?, ¿quién administra ese dinero?, ¿dónde se deposita?, ¿quién fiscaliza los ingresos y en qué se utilizan?

¿Acaso serán destinados para las campañas electorales, está en puerta el 2027?
Aquí se trata de exigir transparencia. Si el dinero se cobra por el uso de instalaciones públicas, debe existir un mecanismo institucional, comprobable y transparente para su administración. El efectivo y los recibos simples no pueden convertirse en una zona de oscuridad financiera, como tal parece lo está haciendo el Indeporte.
GEOVANY VÁSQUEZ DEBE RENDIR CUENTAS SOBRE EL COMODATO
Pero hay otro capítulo en esta negra historia de opacidad que tampoco puede pasar inadvertido: el comodato de cinco mil metros cuadrados de Villa Primavera al Instituto Euroamericano de Oaxaca, aprobado por la mayoría de Morena en el Congreso local el 9 de abril de 2025, a solicitud del Ejecutivo estatal y con intervención de la Consejería Jurídica encabezada por Geovany Vásquez Sagrero.
La justificación fue que la asociación había aportado la mayor parte de los recursos para la rehabilitación y que asumiría los gastos de operación y mantenimiento. Sin embargo, el Gobierno estatal también puso más de $11.5 millones de pesos. Es decir, el dinero público contribuyó de manera sustancial a recuperar un inmueble que terminó entregándose en comodato a una asociación privada.
Aquí está el fondo del problema: si el argumento para entregar el inmueble era garantizar su mantenimiento y funcionamiento, ¿cómo se explica que hoy los usuarios denuncien falta de electricidad, ausencia de agua caliente y presunto retiro de equipamiento? No hay luz en los sanitarios de mujeres y de seis mingitorios, solo funciona uno.


La contradicción es brutal.
Se entregó el espacio bajo la promesa de conservarlo en condiciones óptimas, pero ahora nadie parece tener la obligación de dar la cara. ¿Dónde están los términos del comodato? ¿Qué obligaciones asumió la asociación? ¿Quién verifica su cumplimiento? ¿Qué autoridad responde por los bienes que presuntamente están desapareciendo de las instalaciones?
El consejero jurídico Geovany Vásquez Sagrero tiene mucho que explicar a la ciudadanía oaxaqueña. Recuerden que todo lo que hace este funcionario público siempre le salen mal las cuentas.
El propio Gobierno estatal anunció en noviembre de 2024 que el complejo contaba con instalaciones renovadas y estaba bajo el resguardo de la Secretaría de Administración. Hoy, entre el comodato, la intervención de Indeporte y las denuncias de los usuarios, la ciudadanía merece saber quién tiene realmente el control administrativo y operativo del inmueble.
La responsabilidad política tampoco puede diluirse entre dependencias. Jesús Chávez Ramírez, como titular de Indeporte, debe explicar qué ocurre con las instalaciones, quién administra las cuotas y qué destino tiene el equipamiento.
Geovany Vásquez Sagrero debe transparentar las condiciones del comodato y las obligaciones de la asociación. Y el Congreso local a cargo de la diputada Tania Caballero, que autorizó la entrega, no puede fingir que el asunto no le compete.
Pero por encima de todos está el gobernador Salomón Jara Cruz. No puede esconderse detrás de sus funcionarios ni refugiarse en el argumento de que se trata de asuntos administrativos. Fue su gobierno el que anunció la rehabilitación, su administración la que aportó recursos públicos y su Consejería Jurídica la que promovió el comodato.
Jara tiene que responder por lo que ocurre en Villa Primavera. Lo hemos dicho en reiteradas ocasiones, gobernar también significa vigilar que el dinero público se traduzca en servicios, que los bienes del Estado se conserven y que nadie haga negocio con instalaciones que pertenecen a los oaxaqueños.
El deporte no puede ser rehén de acuerdos políticos, intereses particulares ni administraciones opacas. Mucho menos puede convertirse en una caja de cobro sin rendición de cuentas.
Oaxaca, hoy más que nunca, necesita autoridades que trabajen, que supervisen y que respondan cuando las cosas salen mal. En el Polideportivo la primavera parece haberse terminado antes de tiempo. Lo que florece ahí no es el deporte: es la sospecha, el abandono y la impunidad administrativa.
Cuando se permite que un espacio público rehabilitado con millones de pesos termine convertido en tierra de nadie, el problema, sin duda alguna, es de gobierno.
DE COLOFÓN:
JARQUÍN, Y LAS CUENTAS PENDIENTES
Oigan, que el exdirector del Instituto Oaxaqueño Constructor de Infraestructura Física Educativa (IOCIED), Alejandro López Jarquín sin haber aclarado ante la Auditoría Superior de la Federación las irregularidades detectadas por un monto que ascienden a los $74 millones 295 mil pesos que no han sido comprobados en 126 obras educativas 2025, insiste en ir a la municipal en Santa Cruz Xoxocotlán.
El “pendientito” es que la ASFEO detectó un manejo irregular de $74,295,938.00 durante la gestión de Emmanuel Alejandro López Jarquín, cuyos recursos corresponden principalmente a 17 contratos de obra pública asignados de manera directa que no cuentan con soportes de ejecución, planos o comprobación documental.
Informes periodísticos y análisis de fiscalización señalan que los montos globales observados o vinculados a deficiencias y falta de solventación en la infraestructura educativa del estado han escalado en reportes posteriores a cifras superiores, como los $155 millones de pesos cuestionados en diversas auditorías de planteles educativos en Oaxaca del 2025.

Lo interesante de este asunto es que las empresas que manejaron ese cúmulo de obras fraudulentas son factureras que presuntamente trae Shabin Jara Bolaños, y cuyos expedientes fueron firmados por López Jarquín, y en lugar de exigirle cuentas, el próximo 20 de noviembre será la encuesta de Morena y ahí va incluido el suspirante.
PROYECTO COLMENAS LO TRAE LOCO
El proyecto Colmenas trae al gobernador Salomón Jara tan obsesionado con los comentarios positivos que sus funcionarios presionan a los empleados para llenar de elogios sus publicaciones y repartir enlaces como si fueran promotores digitales.
La orden es clara: más likes, más comentarios y más propaganda. Los trabajadores ya no aguantan la presión, pero la necesidad de cobrar la quincena los obliga a seguir en la colmena.
¡Vaya manera de entender la comunicación gubernamental! En la Primavera Oaxaqueña, hasta el aplauso parece ser obligatorio.
CORREO: nivoni66@gmail.com
X: @Gelosnivon
FACEBOOK: Mary Nivon
INSTAGRAM: marynivon
FAN PAGE: ESPRIMERAMX/ Mary Nivón
TELEGRAM: t.me/esprimeramx
