El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, informó este lunes que el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió gran parte del país deja hasta el momento 111 fallecidos, 87 heridos, 1,575 viviendas averiadas, 37 completamente destruidas y 61 edificios colapsados. El mandatario, que asumió el cargo hace apenas tres días, encabezó un Comité Nacional para el Manejo de Desastres y anunció la declaratoria de \”situación de emergencia\” y de \”desastre nacional\” para agilizar la atención a los damnificados.

En su declaración, De la Espriella ordenó la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) en Bogotá, con subsedes en las ciudades más afectadas como Armenia, Quibdó y Cali, para coordinar la respuesta del gobierno nacional. \”He dado una orden perentoria como jefe de Estado: lo primero es el rescate de las personas que se encuentran bajo los escombros. Esa es la prioridad\”, afirmó. El vicepresidente y la Cancillería liderarán la coordinación de la cooperación internacional, mientras que la primera dama articula la ayuda ciudadana y empresarial.

El balance oficial detalla que 18 centros de salud, 52 centros educativos, 18 vías y siete aeropuertos (Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Cali y Buenaventura) resultaron afectados y permanecen sin operación para vuelos comerciales. La mayor cantidad de víctimas mortales se registra en el departamento de Risaralda, donde se encuentran 40 muertos, seguido por el Valle del Cauca con 27 y el Chocó, epicentro del sismo, con cuatro fallecidos.

El mandatario anunció que se desplazará personalmente a Quibdó, capital del Chocó, para atender la emergencia, mientras que el vicepresidente y otros ministros se trasladarán al Valle del Cauca y al Eje Cafetero. “Este es un gobierno que responde de manera inmediata, que está comprometido con la gente y que nunca va a dejar solo a los ciudadanos”, aseguró De la Espriella, quien pidió a todos los colombianos, sin distingos ideológicos, unirse en apoyo a las víctimas de esta tragedia natural.

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