La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) delegación Oaxaca llamó al gobierno y al magisterio a construir acuerdos que permitan recuperar la estabilidad educativa y garantizar el derecho de niñas, niños y jóvenes a aprender.

El sindicato patronal lamentó que miles de estudiantes oaxaqueños hayan sido afectados por la suspensión de clases, “impactando también a las familias, la economía y la competitividad del estado”.

La Coparmex sostuvo que las consecuencias no se limitan a las escuelas, pues los paros, bloqueos y movilizaciones también generan afectaciones económicas “significativas”.

“Comercios, restaurantes, hoteles, transportistas, prestadores de servicios y pequeños empresarios enfrentan disminuciones en sus ingresos cuando se interrumpe la movilidad y la actividad económica. Las familias también absorben costos adicionales al modificar sus rutinas laborales y de cuidado de los menores”.

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Agregó que la afectación resulta particularmente preocupante porque, de acuerdo con el organismo, Oaxaca atraviesa “un momento histórico” de oportunidades económicas.

“La consolidación del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, la llegada de nuevas inversiones y el crecimiento del turismo requieren un entorno de estabilidad, certidumbre y formación de talento. Ningún estado puede aspirar a competir exitosamente si sus estudiantes pierden semanas de aprendizaje y si la actividad económica se ve recurrentemente interrumpida”, subrayó.

Ante ello, agregó que “hacemos un respetuoso, pero firme exhorto al Gobierno Federal y al Gobierno del Estado de Oaxaca para que fortalezcan los mecanismos de diálogo y negociación, atiendan de manera oportuna las demandas legítimas de la sociedad y generen acuerdos verificables que permitan garantizar la continuidad educativa y la estabilidad social”.

Resaltó, también, que la educación constituye el principal motor de desarrollo de una sociedad, pues es la herramienta que permite reducir la pobreza, generar oportunidades, fortalecer la competitividad y construir una mejor calidad de vida para las familias. Por ello, cuando las aulas permanecen cerradas durante periodos prolongados, las consecuencias trascienden el ámbito educativo y terminan impactando a toda la sociedad.

En Oaxaca, “los paros magisteriales han vuelto a colocar en el centro del debate la necesidad de encontrar soluciones definitivas a conflictos que afectan directamente a miles de estudiantes y a la economía estatal”.

Abundó que diversos reportes publicados durante 2026 señalan que más de 800 mil estudiantes de educación básica han resultado afectados por la suspensión de actividades derivada del paro indefinido de la Sección 22 del SNTE‑CNTE.

“La gravedad del problema aumenta al considerar que Oaxaca ya enfrenta importantes rezagos educativos. Datos recientes muestran que alrededor del 30.5% de la población de 15 años y más se encuentra en condición de rezago educativo, una de las proporciones más elevadas del país. En este contexto, cada día sin clases representa una pérdida acumulativa de conocimientos, habilidades y oportunidades para las nuevas generaciones.

“Asimismo, exhortamos al magisterio oaxaqueño a privilegiar el bienestar de las niñas, niños y jóvenes del estado ya que las futuras generaciones no deben convertirse en las principales afectadas de conflictos cuya solución requiere voluntad, diálogo y corresponsabilidad”.

Apuntó que Oaxaca necesita acuerdos, “no confrontaciones permanentes. Necesita aulas abiertas, estudiantes aprendiendo y una sociedad enfocada en construir oportunidades. La educación es la inversión más importante que puede realizar una comunidad y protegerla debe ser una responsabilidad compartida”.