Con nuestro reconocimiento y admiración para el Antropólogo José Lukas Avendaño, por haber recibido muy merecidamente premio Internacional para las Artes Contemporáneas, otorgado por primera vez a un mexicano por la Fundación de Nueva York.

El gobierno de izquierdosos morenistas de Oaxaca salta del charco para caer al pantano de la incertidumbre e ingobernabilidad y a una perversa práctica de regímenes anteriores, como es el cartel del despojo, pero ahora mas siniestra y monstruosa respaldando con la ley sus fechorías. Con normas meta constitucionales está legalizando el delito, las violaciones a la propia Ley y a los Derechos Primordiales. Ahora mismo combate el cartel del despojo, pero a su vez, proyecta legalizar para su uso propio los vehículos incautados por robo. Eso mismo hacía durante su administración Heladio Ramírez López, que por un lado decomisaban carros robados y por otro, cambiaban sus características para emplacarlos y dejarlos a su servicio, pero jamás investigaba el paradero de sus propietarios para devolverlos. Fue en épocas del echeverrista, en que las bandas de robo de autos y negocios de venta de carros usados tuvo actividad inusitada; y lo mas extraordinario es que en la desaparecida Policía Judicial, ahora Agencia de Investigaciones, operó un grupo de agentes, conocidos como los “pintos”; que protegían y extorsionaban a estas bandas delincuenciales para que operaran impunemente. Estas actividades eran conocidas por el procurador Gilberto Trinidad Gutiérrez y los subprocuradores Ramon Eduardo Lopez Flores y Enrique Toro Ferrer. Un caso muy notorio el que puso al descubierto este reportero, cuando descubrió que una camioneta robada había sido vendida por el gobierno del Estado y puesta en venta en el tianguis de Brenamiel, donde la compró un mecánico. Fue esta nota lo que le costó al columnista una salvaje agresión que motivó una desagradable discusión entre el reportero y el mandatario en lo que era la “Casa Oficial”. Fue también la época floreciente de Patatuchi, conocido como el zar de los roba carros, y que incluso los exportaba a Europa. Otros conocidísimos roba carros de esa época fueron los Villanueva y los Arjona, así como los vendedores de autos usados protegidos por las mismas autoridades del Estado. Este proceso del régimen de Heladio Ramirez López, es el mismo patrón que se sigue ahora con los vehículos robados que no se investigan ni se entregan a sus dueños ni a las aseguradoras. Lo único que no hizo el echeverriano Ramírez López, fue promulgar una Ley para que el gobierno operara libremente como otro cartel del despojo. El ahora gobernador, en aquellos tiempos formó la Unión Campesina Democrática, que apoyó la legalización de los carros chocolates. Tal vez, retomando aquella vieja experiencia, ahora argumenta que enviará al Congreso del Estado una inciativa de Ley que apruebe que los vehículos decomisados con reporte de robo, queden en poder del gobierno, para uso de los presidentes municipales que no tienen transporte, y claro, los mas bonitos y modernos para los funcionarios o sus familiares. Es claro, que de esta manera se legaliza un delito que no tiene importancia porque según el Rasputin del gobernador, el tal Geovany “todo lo que está dentro de Oaxaca es del gobierno”.

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En los 80s. del siglo pasado cualquier autoridad federal, estatal o de las fuerzas armadas, tenía prohibido decomisar un carro robado, ya que esta función era únicamente para el Registro Federal de Vehículos. Era una Ley hasta que el presidente Ernesto Zedillo en 1998, creó el RENAVE, que tuvo vigencia hasta el año 2000, cuando su director, Carvallo fue extraditado a España, cambiando por el nombre de Registro Público Vehicular, que rige hasta estos momentos, pero igual de corrupto, o peor todavía que en los tiempos de Heladio. Claro, esto no soluciona el robo de carros, ni que sus dueños lleguen a recuperarlos; y es que no se combate el delito, y la ley con la que se ampara no es más que otra de las ocurrencias de este régimen cuya narrativa ha sido la del engaño y el ocultamiento de la verdad, pues cómo se explica que se esté dando uso público a un vehículo robado?. Y si este affaire quedó al descubierto, es porque un ciudadano localizó su vehículo que le fue robado, en poder del comisionado municipal de Mazatlán Villa de Flores, cuñado del diputado Benjamín Viveros Montalvo, a su vez sobrino del gobernador, por lo que es de suponer que el mandatario estaba enterado de este asunto. Pero… “aún hay más” diría Raul Velasco.

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So long raza.