El regidor de Educación del municipio de San Miguel Amatitlán, en la región de la Mixteca, Francisco José Fernández Arellano, acusó a la familia del edil asesinado el pasado 13 de junio, Joel Ángel Bravo Martínez, y al resto del Ayuntamiento de pretender continuar con lo que calificó como “un cacicazgo” y violentar la Ley Orgánica del municipio al permitir que el hijo de Joel Ángel Bravo funcione como administrador sin que ningún documento o procedimiento legal lo avale.
A través de una serie de señalamientos y documentación hecha llegar a este medio de comunicación, Fernández Arellano, quien se convirtió en concejal como representante del Partido del Trabajo (PT) y tras quedar en segundo lugar en el pasado proceso electivo, afirmó que desde hace 12 años, el PAN y la familia de José Ángel Bravo ha mantenido el control político y administrativo de Amatitlán a través de presuntos actos ilegales y de corrupción.
Prueba de lo anterior, indicó, es que desde el pasado 13 de junio, cuando el alcalde fue ultimado a tiros, el Cabildo, conformado mayoritariamente por regidores del PAN, no ha convocado a ninguna sesión de Cabildo para nombrar al sucesor de Joel Ángel Bravo Martínez, cuyo ascenso le correspondía al edil suplente Julián Ciriaco Bedolla Arango, quien, según la denuncia, fue presionado por el hijo del ex edil a firmar su renuncia.
Ante ello, desde el 20 de junio, la secretaria municipal le notificó al regidor de Educación que Jovany Bravo Carrera, hijo del edil asesinado y quien ha funcionado como contador del Ayuntamiento desde hace 12 años, se hará cargo de la administración de aquella demarcación, sin ningún proceso de por medio.
El concejal inconforme también informó que ha solicitado la intervención tanto del Congreso de Oaxaca como de la Secretaría de Gobierno (Sego) con el objetivo de que ambas instancias intercedan a efecto de que el nombramiento de la nueva autoridad municipal se haga conforme a la ley.
No obstante, indicó que ni Sego ni el Congreso de Oaxaca han respondido a sus peticiones, a pesar de que el Poder Legislativo es el que tiene la facultad de llamar a un proceso para designar al nuevo presidente municipal, en caso de que el Cabildo no llegue a un acuerdo.
El regidor entregó copias de todos los oficios enviados tanto al municipio como a Sego como al Congreso de Oaxaca.
Las irregularidades denunciadas han escalado, incluso hasta la interposición de un juicio de protección a los derechos políticos de los ciudadanos instaurado, el pasado 6 de julio ante el Tribunal Electoral del Estado de Oaxaca.
“Murió el presidente y el hijo se autoproclamó el encargado del municipio; sin sesión de Cabildo; sin nada”.
“Hoy el hijo del expresidente anda usurpando funciones. Diciendo en el pueblo que él es el presidente ahora”.
El funcionario también solicitó a la Secretaría de Finanzas de Oaxaca que suspenda la ministración de recursos públicos, pues al no haber una figura debidamente constituida, el Ayuntamiento no puede ejercer los dineros que le corresponden; no obstante, refirió que tampoco recibió respuestas sobre esa petición.
Joel Ángel Bravo Martínez contendió durante el pasado proceso electoral por el Partido Acción Nacional (PAN) a la presidencia municipal; sin embargo, terminó en segundo lugar.
En anteriores procesos electivos también disputó la presidencia municipal bajo los colores del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Francisco José Fernández Arellano también denunció que tanto la Regiduría de Obras como la Dirección de ese sector permanecen bajo el control de una misma familia afín al ex edil y sus allegados.
Además de lo anterior, el Regidor de Educación denunció que durante la gestión de Joel Ángel Bravo fue víctima de violencia política, pues nunca le fue otorgado ni el espacio ni el material elemental para desempeñar su puesto.
