Durante la mañana de este miércoles, un fuerte incendio de maleza alcanzó las instalaciones del establecimiento comercial conocido como “Deshuesadero del Caribe”, ubicado en la periferia de Cancún, dentro del municipio de Benito Juárez. El siniestro provocó pérdidas materiales en al menos 17 vehículos que se encontraban resguardados en el sitio. Los hechos ocurrieron específicamente sobre la transitada Avenida José López Portillo, justo en la entrada de la Colonia El Pedregal, detonando un despliegue inmediato de los cuerpos de rescate y seguridad para sofocar las llamas.
De acuerdo con los reportes preliminares recabados en el lugar del incidente, el fuego comenzó inicialmente en un área verde contigua repleta de maleza. La falta de control oportuno provocó que las llamas se extendieran rápidamente hacia una franja de automóviles siniestrados y chocados que el negocio almacena para la venta de autopartes al público. Aunque el propietario del predio manifestó de forma inicial su sospecha de que el acto pudo haber sido provocado, las primeras observaciones en la zona apuntan a un probable descuido derivado de la quema de pastizales en las inmediaciones del sector.
La emergencia se concentró en la supermanzana ubicada frente a la zona habitacional de Lindavista, lo que generó un intenso congestionamiento vial en los carriles con dirección de la Avenida Lakin (mencionada popularmente como la Kim) hacia la Avenida Nikté. Al lugar arribaron elementos del Cuerpo de Bomberos, la Dirección de Protección Civil, la Dirección de Tránsito y la Policía Municipal para coordinar las maniobras de auxilio. Asimismo, personal del Ejército Mexicano acudió al sitio para encargarse de establecer un cerco de seguridad perimetral para proteger a los transeúntes.
Los integrantes del Cuerpo de Bomberos lograron controlar la conflagración tras varios minutos de labores intensas, evitando que el fuego continuara propagándose hacia el resto de las unidades. Los vulcanos procedieron a realizar los trabajos correspondientes de enfriamiento del terreno para mitigar el calor por radiación y asegurar que ninguna de las llamas se reactive entre los restos de metal de los carros afectados.
El carril de baja velocidad de la Avenida José López Portillo permaneció obstruido parcialmente por los camiones de bomberos y patrullas, dejando únicamente dos pistas habilitadas para el flujo de los automóviles particulares.
A pesar de que los automóviles afectados ya contaban con daños materiales por colisiones anteriores, el siniestro representa una pérdida económica para el dueño del establecimiento comercial debido a la destrucción de las piezas comercializables.
