Trabajadores del Sindicato Mexicano de Salud (Simesa) cumplieron cuatro días bloqueando el flujo vehicular sobre la calle de Mina y con la toma del centro de salud ubicado en esa misma arteria del centro de Oaxaca.

Los inconformes exigieron la destitución del director de la clínica, al igual que la del jefe de Recursos Humanos, pues se niegan a restituir en su cargo a una trabajadora que en 2025 denunció violencia de género en su contra y que fue acreditada por la Defensoría de los Derechos Humanos.

Los manifestantes reiteraron que existe una resolución que ordena a las autoridades regresar a su puesto de trabajo a la ciudadana; sin embargo, los directivos se niegan a acatar la orden.

Los sindicalistas agregaron que, a pesar de la toma implementada el lunes pasado, ninguna autoridad se ha acercado a ellos para resolver la controversia de fondo.

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Ante ello, reiteraron que no cesarán en sus movilizaciones hasta que su compañera obtenga acceso a la justicia.

Resaltaron que los responsables del acoso y de la violencia de género continúan laborando en aquel centro de salud, protegidos, según denunciaron, por un manto de impunidad.

Agregaron que, pese a la negativa de los directivos del centro de salud, la Coordinación del IMSS Bienestar también se ha negado a intervenir.