Habitantes de la comunidad indígena de Sevina, en el municipio de Nahuatzen, Michoacán, se enfrentaron este lunes con elementos de seguridad en Casa Michoacán, en Morelia. La protesta se originó por el asesinato de dos policías comunales en un ataque armado atribuido al crimen organizado.

Los hechos ocurrieron este 25 de mayo cuando alrededor de 200 comuneros irrumpieron en las inmediaciones de la residencia oficial del gobernador de Michoacán. Los manifestantes exigen mayor seguridad y justicia tras el asesinato de dos integrantes de la ronda comunal, conocidos como “kuarichas”, ocurrido el 18 de mayo en la comunidad de Santa María Sevina.

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Según reportes, los pobladores intentaron ingresar al edificio y fueron contenidos por policías antimotines, quienes utilizaron gas lacrimógeno para dispersarlos. El enfrentamiento generó momentos de alta tensión, con manifestantes armados con palos y piedras.

El doble homicidio ocurrió cuando un grupo armado atacó una caseta de vigilancia comunal en Sevina. Las víctimas fueron identificadas como Jesús Álvarez Gutiérrez e Ignacio Campos Guerrero. Un tercer comunero resultó herido de gravedad y fue trasladado a un hospital en Uruapan.

Tras el ataque, las comunidades purépechas de la Meseta se mantuvieron en alerta máxima. Los pobladores denuncian que han enfrentado solos la violencia del crimen organizado y acusan al gobierno estatal de abandono. La protesta de este lunes forma parte de una serie de movilizaciones para exigir atención inmediata.

Autoridades estatales han desplegado operativos de seguridad en la región, pero los comuneros insisten en que no son suficientes. Hasta el momento, no se reportan detenidos ni heridos de gravedad en el enfrentamiento en Casa Michoacán.

La Fiscalía General del Estado de Michoacán mantiene abierta la investigación sobre el asesinato de los dos policías comunales, aunque aún no hay detenidos ni información oficial sobre los responsables.