La fiscal encargada de la investigación federal por el homicidio del periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar es Ruth Zenteno López, titular de la Fiscalía Especializada en Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), quien no ha hecho absolutamente nada a más de dos meses del cobarde asesinato.

Al verse acorralada para reunirse con la familia Leyva Aguilar, la fiscal cambió de última hora el lugar del encuentro. Aunque en un principio se había acordado que sería en la Ciudad de México, Zenteno López lo modificó la noche anterior a la cita para evitar que la directiva de Reporteros Sin Fronteras llegara a Oaxaca. Todo esto ocurrió bajo la presión que ejerció dicho organismo a través de la maestra Balbina Flores, aunque la fiscal no lo reconoce.

Solo que la reunión de la fiscal federal no destrabó ninguna investigación, por el contrario, solamente confirmó que la investigación sigue en el mismo lugar. La que sostuvieron el viernes pasado los familiares de Francisco Alejandro Leyva Aguilar con Ruth Zenteno López, titular de la FEADLE, dejó precisamente esa impresión: muchas explicaciones, pero ningún avance que cambie la historia conocida.

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El encuentro ocurrió en las instalaciones de la FGR en San Bartolo Coyotepec. La familia llegó para conocer resultados de la investigación federal por el asesinato del periodista. Según lo expresado por sus familiares, encontró a una funcionaria molesta y, en algunos momentos, con un tono que sintieron más cercano al regaño que a la atención de víctimas.

Con rostro duro, casi no hablaba, solo pronunciaba algunas palabras huecas, y dejaba que la MP federal fuera quien relatara la cronología del crimen, aunque el verdadero problema no está en el tono, sino en el contenido.

Ello, porque después de más de dos meses del asesinato, la familia esperaba nuevos indicios, nuevas líneas de investigación y elementos que permitieran saber hacia dónde camina el expediente. Lo que recibió, según su versión, fue nuevamente la misma narrativa que se conoce desde las primeras horas del crimen.

Y eso resulta sencillamente insuficiente e inútil.

La FGR atrajo la investigación desde el 23 de julio para esclarecer el homicidio y dar con los responsables. La Fiscalía de Oaxaca, antes de entregar el caso al ámbito federal, ya había informado de cámaras, seguimiento de los agresores, una motocicleta localizada, un arma presuntamente relacionada con el ataque y un retrato hablado.

También se había informado que cuatro personas fueron presentadas para investigación, aunque no estaban detenidas ni vinculadas a proceso. Incluso la Fiscalía estatal señaló que la actividad periodística de Leyva era la principal línea de investigación. Por supuesto el celular del periodista asesinado está en manos de la FGR y ni las sábanas han logrado investigar.

¡Es inaudito!

Ese no fue el compromiso de la presidenta Claudia Sheinbaum, ella fue muy clara al dar la orden a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez de reunirse con la familia del periodista acribillado y de ordenar una investigación a fondo con resultados visibles.

Entonces, después de todo ese tiempo, ¿qué aportó la investigación federal que no existía en julio pasado?

Porque si la respuesta es ninguna, estamos frente a un problema serio. A Ruth Zenteno López le corresponde explicar qué ha ocurrido con la carpeta de investigación que tiene en sus manos.

Su participación como responsable de la investigación fue reportada públicamente desde agosto y fue la propia Rosa Icela Rodríguez quien le dijo en aquella mesa frente a los familiares que ella sería la encargada de dar resultados, aunque se tratara del primer caso que llevaba.

No se le puede exigir que revele información que pueda poner en riesgo una investigación en curso, por supuesto que no. Eso sería irresponsable. Pero una cosa es reservar datos sensibles y otra muy distinta es no tener avances que comunicar.

La familia no pidió que le revelaran una estrategia ministerial completa. Pidió saber si la investigación está avanzando. Y esa diferencia es fundamental.

Caray, una fiscal especializada en delitos contra la libertad de expresión no puede convertir la confidencialidad de una carpeta en una especie de blindaje contra las preguntas de las víctimas.

La reserva ministerial protege una investigación, claro que sí, pero NO protege la ineficiencia y la fiscal Zenteno López ha demostrado fehacientemente que no puede con esta responsabilidad que le dieron.

Recibió el cargo en mayo pasado, apenas unas semanas antes del crimen de Francisco Alejandro Leyva Aguilar, es su primer caso y lo tiene estancado, sin avances y desde su llegada a la FEADLE se dedicó a correr a personal con experiencia.

No es posible que pasen las semanas y la fiscal federal siga contando cómo ocurrió el asesinato, seguramente quiere que la misma familia investigue y resuelva, que bonita manera de eludir su responsabilidad

Ellos, la familia de Alejandro Leyva, no acudieron a San Bartolo Coyotepec para recibir una clase de cronología criminal. Fueron a preguntar qué descubrió la Fiscalía después de semanas de investigación.

Pero en conclusión Ruth Zenteno no tiene nuevos avances que mostrar después de todo este tiempo, ¿qué ha estado haciendo con la carpeta de Alejandro Leyva?

Solamente administrar el expediente. ¿Para qué sirve, entonces, que la FGR atraiga un caso si después no es capaz de mostrar avances?

La atracción federal se presentó como una garantía de imparcialidad y como una oportunidad para fortalecer la investigación. El propio Gabinete de Seguridad señaló que trabajaría con la FGR para esclarecer el crimen.

Nada, no hay absolutamente nada.

Desconocemos si la presidenta Claudia Sheinbaum y la titular de SEGOB, Rosa Icela Rodríguez Velázquez están enteradas de esta grave falla de la fiscal Ruth Zenteno López, si no lo saben lo mínimo que se espera es que intervengan, porque no se puede jugar con el dolor de una familia que ha estado pidiendo a gritos ¡Justicia!

DE COLOFÓN:

VÍCTOR LEYVA DE SEFADER SE QUEDA SIN IMPUNIDAD, BUSCABA FUERO FEDERAL PARA SALVARSE

Ven la tempestad y no se hincan.

A Víctor López Leyva, responsable de la Secretaría de Fomento Agroalimentario y Desarrollo Rural (Sefader) lo bajaron de la contienda electoral por el distrito de Huajuapan de León, donde sin duda alguna el presunto nido de corrupción y enriquecimiento ilícito le cobraron la factura, porque no pasaría el filtro ni del INE ni de Morena nacional.

El escándalo más reciente involucra $93 millones de pesos del Programa Maíz Nativo. Aunque algunas diputadas federales han pedido públicamente al gobernador Salomón Jara Cruz separar a López Leyva del cargo y hacerle una auditoría, el Mandatario oaxaqueño parece que lo encubre.

Esos recursos estaban destinados a contratar 231 técnicos agrícolas, pero en comunidades como es el distrito Huajuapan de León, la zona por la que quería competir en busca de impunidad con una curul federal, no se encontraban esos técnicos y son aproximadamente $47 millones de pesos que no estaban justificados.

Y es la hora que no entrega las desgranadoras a los verdaderos beneficiarios, las cuales las tiene en su rancho en la Cuenca del Papaloapan.

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