A tres días de cumplirse dos meses del asesinato del periodista oaxaqueño Alejandro Leyva, familiares, amigos y comunicadores llevaron a cabo una protesta este sábado en la ciudad de Oaxaca para denunciar el nulo avance de las indagatorias.

“Alejandro no murió, el Estado lo mató”, condenaron los allegados del autor de la columna El Zumbido del Moscardón, que exhibieron cartulinas y lonas ante decenas de automovilistas, en inmediaciones de las oficinas del Sindicato Nacional de Medios de Comunicación (Sinmco), en la agencia de Santa Rosa Panzacola.

Durante la manifestación, los allegados del columnista efectuaron una representación teatral sobre cómo la vida de los periodistas es arrebatada.

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Sin avances

Posteriormente, en entrevista, Gema Leyva, hermana de Alejandro, sostuvo que las autoridades no han reportado ningún tipo de avance y, a casi 60 días, no existen detenidos por el crimen.

En ese sentido llamó a los reporteros a mantenerse unidos, pues deben ser los más interesados en que el caso de Alejandro Leyva no quede en la impunidad, pues cualquiera puede ser víctima de la violencia posteriormente.

“Nada en concreto de lo que pasó con mi hermano. Ni siquiera han podido agarrar al que lo mató. Al que iba en la moto y le disparó”, condenó la víctima indirecta.

Leyva reveló que fueron cuatro disparos los que recibió Alejandro el día de su asesinato en el fraccionamiento Esmeralda, tres en la cabeza y uno más en la espalda.

Además, indicó que las únicas actualizaciones en torno al caso, que fue investigado por la FGR, giran en torno al cambio de asesores jurídicos que le habían sido otorgados a la familia por parte del Mecanismo de Protección a Defensores de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación (Segob).

“Yo creo que los que deben estar más interesados en que se esclarezca este asesinato, de mi hermano, son ustedes los periodistas porque va a haber más asesinados. Cuídense por favor, organícense”, indicó.

La familia del periodista indicó que el gobierno federal otorgó medidas de protección para sus integrantes, las cuales consisten en una comunicación constante con elementos de la Guardia Nacional, así como asesoría jurídica y medidas de contención psicológica.