La Red de Mujeres, Ejidatarias y Comuneras del Estado de Oaxaca demandó al gobierno estatal y federal declarar a la entidad Zona de Contingencia Climatológica por Sequía Severa, un fenómeno que, lamentó, en el estado ha devastado más del 93 por ciento de los cultivos de maíz de temporal.
La agrupación sostuvo que las zonas afectadas en la entidad se distribuyen en las regiones de la Costa, Valles Centrales, Istmo de Tehuantepec, Mixteca y Cuenca del Papaloápam, donde se reportan familias con pérdidas de hasta el 100 por ciento de sus cultivos.
A través de un pronunciamiento, la agrupación calificó la magnitud de la contingencia como una “catástrofe” similar a los daños provocados por los huracanes de gran intensidad.
“La sequía severa que golpea a nuestros estados tiene la magnitud de una catástrofe, similar a los daños causados por los huracanes, solo que sin viento y sin reflectores”, sostuvo la agrupación en el escrito, que también fue firmado por la Red de Mujeres Agraristas de las regiones Costa Grande, Costa Chica, La Montaña, Zona Centro, Zona Norte y Acapulco del estado de Guerrero, donde, afirmaron, las condiciones son idénticas a las de Oaxaca.
“Un huracán destruye en horas lo que se ve; la sequía destruye en meses nuestro futuro, lo que nos sostiene: la milpa, el agua, la semilla y nuestros medios de vida”, reiteró el documento.
“Desde Oaxaca y Guerrero, dos territorios unidos por nuestras raíces, nuestras comunidades campesinas y nuestra relación con la tierra, las mujeres del campo decidimos alzar la voz de manera conjunta. La articulación entre nuestras redes nos ha permitido compartir la evidencia que estamos recogiendo directamente en nuestros ejidos y comunidades y visibilizar una emergencia que atraviesa fronteras estatales: la pérdida de nuestras cosechas, el deterioro de nuestros medios de vida y el riesgo creciente para la seguridad y soberanía alimentaria de nuestras familias”, subrayaron ambas agrupaciones.
“Desde nuestros territorios decimos con claridad que las mujeres campesinas no somos espectadoras de esta crisis; somos quienes la estamos viviendo y quienes también estamos construyendo las respuestas”, resaltaron.
En Oaxaca, se documenta más del 93 por ciento de cultivos de maíz de temporal siniestrados según la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y 35 municipios han sido declarados en sequía y 145 más en condición anormalmente seca por el Monitor de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
“Como se ha documentado, el fenómeno de El Niño ha marchitado nuestra milpa. Familias enteras reportan pérdidas del 80 al 100 % de su cosecha.”
“Estas no son solo cifras, es hambre en nuestras casas y afectaciones económicas de severas a insostenibles en los ejidos y comunidades con alta y muy alta marginación, porque esta emergencia no nos pega a todas y todos por igual”.
En el caso de Oaxaca, indicaron que la región de la Costa es de las más afectadas, una región que el año pasado sufrió la devastación del huracán Erick.
“En la Mixteca y Valles Centrales también se están dando graves daños en los cultivos. Como red, hemos recopilado los nombres de algunas de las mujeres productoras de milpa que han sido afectadas por la sequía”.
Tanto en Oaxaca como en Guerrero, con una pérdida del 90 al 100 por ciento de la producción en la franja costera y en otras regiones registradas, esta situación no puede considerarse únicamente como un problema productivo y de seguridad alimentaria.
“No basta con tener alimentos disponibles en el mercado. Nuestras comunidades están perdiendo la capacidad de producir nuestros propios alimentos”.
Ante ello, exigieron de manera urgente la declaración de contingencia climática y atención emergente para que el Gobierno Federal y los gobiernos estatales, con base en los dictámenes técnicos, observación en territorio y la información oficial del Monitoreo de la Sequía, declaren Zona de Contingencia Climatológica por Sequía Severa para los núcleos agrarios de los estados de Oaxaca y Guerrero, con atención prioritaria a mujeres, ejidatarias, comuneras y campesinas.
Asimismo, exigieron la implementación inmediata de un Programa Emergente de Apoyo al Desabasto Familiar que garantice el acceso directo y sin intermediarios a maíz, frijol y otros alimentos básicos para consumo humano, así como semillas nativas para la próxima siembra. “Este apoyo debe dirigirse prioritariamente a las mujeres que siembran para autoconsumo y sostienen la alimentación de sus hogares, independientemente si están inscritas o no en el padrón de titulares de la tierra”.
También demandaron que la respuesta a la emergencia no se limite a la entrega temporal de alimentos: “Demandamos las condiciones materiales y técnicas para que las comunidades recuperen su capacidad de producir alimento y no dependan de insumos comprados o importados.”
“Requerimos la puesta en marcha de un Programa de empleo Temporal con enfoque en el fenómeno de El Niño, destinado a financiar trabajos de retención de agua, construcción de zanjas, trincheras, ollas y barreras vivas”.
Además, solicitaron la recolección, selección, resguardo y reproducción de semillas nativas (criollas) y la recuperación de suelos con técnicas agroecológicas, conservación hidrológica y reforestación.
Luego, exigieron un programa específico para mujeres campesinas afectadas por la pérdida de sus cosechas, que proporcione de forma directa semillas nativas, herramientas, infraestructura de captación de agua, asistencia técnica y recursos; reconociendo su papel como productoras y no solo como beneficiarias de programas sociales.
También pidieron incluir atención con perspectiva de género en toda la política pública para la atención de la emergencia climática, la garantía de acceso a semillas nativas y soberanía alimentaria y acceso al agua para la producción y la vida.
