Entre coronas de flores, llanto e indignación, Amy Navarrete Arriola, activista y excandidata a la presidencia municipal de Matías Romero, fue sepultada este jueves en el Panteón General de la ciudad de Oaxaca, dos días después de ser asesinada durante una festividad en la comunidad de Paso Guayabo, en el municipio de Matías Romero Avendaño.
El féretro de Navarrete fue trasladado desde Matías Romero, donde el miércoles se realizó un homenaje de cuerpo presente en la explanada municipal, hasta la capital del estado. La noche del miércoles fue velada en una funeraria de la colonia Reforma y posteriormente llevada al Panteón General, el cementerio más antiguo de Oaxaca, donde familiares y amigos participaron en una ceremonia privada.
Su padre, Enrique Navarrete, encabezó el cortejo fúnebre y, entre lágrimas, tanto como sus allegados reclamaron justicia y exigieron que el asesinato no quede impune.
También cuestionaron la ausencia de autoridades durante el homenaje realizado en Matías Romero y durante el sepelio de este día.
“En Oaxaca no existe la justicia”, sostuvieron durante las ceremonias de despedida. También afirmaron que quienes gobiernan el estado lo hacen “con el estómago” y no para México.
