La noche del domingo 30 de agosto, un vehículo cargado con explosivos detonó frente a la comandancia de la Policía Municipal de Ojocaliente, Zacatecas, en un ataque que dejó un saldo de 11 personas lesionadas, entre ellas una policía municipal y tres menores de edad. La onda expansiva causó daños en aproximadamente 40 viviendas y 13 vehículos en el centro del municipio.

El secretario de Seguridad Pública de Zacatecas, Arturo Medina Mayoral, informó este lunes que la detención se logró en la localidad de Piedra Gorda, municipio de Cuauhtémoc, como resultado de trabajos de inteligencia desplegados tras la explosión. “Efectivamente, al hacer el recorrido se localizó a uno de los integrantes, porque hay información suficiente para decir que formó parte del equipo que llevó a cabo el atentado”, declaró el funcionario.

Una de las principales líneas de investigación apunta a que el ataque podría ser una represalia del Cártel Jalisco Nueva Generación por la detención de un presunto sicario de esa organización ocurrida el sábado en los límites de Zacatecas y Aguascalientes. El fiscal estatal señaló que el vehículo utilizado en el atentado contaba con reporte de robo en el estado de Jalisco, lo que refuerza esta hipótesis.

El secretario general de Gobierno detalló que el ataque consistió en la detonación de un coche bomba, donde el explosivo fue activado de manera remota. El vehículo, que se encontraba estacionado frente a la comandancia, habría sido abandonado por un civil momentos antes de la explosión. La mayoría de los heridos se encuentran estables, aunque tres personas permanecen hospitalizadas.

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Tras la agresión, las autoridades municipales suspendieron las clases y cancelaron la coronación de la reina de la Feria Regional de la Tuna y la Uva, así como el resto de las actividades programadas. El alcalde de Ojocaliente informó que las clases se reanudarían este martes y que se buscará reubicar la comandancia fuera del centro de la cabecera municipal para proteger a la población.