El Estado está rebasado y es ya incompetente contra la violencia feminicida, lamentó la abogada y activista Érika Lilí Díaz Cruz tras condenar el aumento en los niveles de aquel fenómeno en la entidad, el cual en 2026 ha cobrado la vida de al menos 44 ciudadanas, entre ellas cuatro menores de edad, dos de ellas niñas.
En entrevista, la representante de la asociación Luna del Sur señaló que los funcionarios de todos los niveles están incumpliendo con su deber básico, que es atender las necesidades de la población, incluida la seguridad.
Es incongruente, dijo, que en Oaxaca existan personas inmensamente ricas con instituciones en bancarrota o infuncionales, en relación a que un amplio sector de la clase alta de la entidad está relacionada con la política y el servicio público.
En el marco del 20 aniversario de la asociación civil Luna del Sur, la especialista en Derecho llamó a la sociedad a exigir sus derechos y obligar a las autoridades a cumplir con su encomienda.
En ese sentido, Érika Lilí Díaz indicó que la violencia contra las mujeres, incluidas las niñas y las adolescentes, está adquiriendo nuevas formas de manifestación, muchas de ellas ligadas con la masificación de las redes sociales.
“Me ha tocado ver cómo ha adquirido nuevas formas la violencia. Esta clasificación que hizo Marcela Lagarde de la violencia feminicida, muestra que se van sumando capítulos que antes no estaban, como el acoso cibernético y el acoso a través de las redes sociales.”
“Todo ello ha contribuido a hacer del fenómeno de la violencia un fenómeno completamente inalcanzable de controlar para las propias instituciones”, condenó la activista.
A pesar de que el Estado tiene la obligación de garantizar una vida libre de violencia para las mujeres, reiteró que el gobierno ha quedado rebasado y es incompetente para hacerle frente a ese fenómeno.
“Todo ello ha contribuido a convertir el fenómeno de la violencia en un fenómeno completamente inalcanzable de controlar para las propias autoridades.”
“Los estados, todos, tienen la obligación de proveer mecanismos que garanticen que una mujer no sea víctima de una forma de violencia, pero no lo pueden hacer; el Estado es incompetente … ya el Estado es incompetente para poder enfrentar estas situaciones, pero el hecho de ser incompetente no quiere decir que no tenga la responsabilidad de hacerlo”, subrayó.
La violencia feminicida y la violencia contra niñas y adolescentes “duelen”, pero resaltó que la solución no es disimular y hacer como que esos acontecimientos no suceden.
Lo anterior, dijo, la invisibilización o matizar la violencia es justamente una de las estrategias a las que ha recurrido el sistema para ocultar su incapacidad para combatir aquel fenómeno.
“Estamos hablando de una violencia histórica. ¿Entonces qué hacen? Poner paliativos: está en malos pasos, está metida en cosas que no eran, etcétera, pero ya cuando se trata de criaturas la culpa la tiene la mamá, la culpa la tiene quien la cuidaba.”
Definitivamente, el tema de la responsabilidad en ese tipo de casos donde se trata de niños implica una serie de componentes porque no solo el Estado tiene el deber de cuidar de niñas, niños y adolescentes, sino también la propia ciudadanía… la sociedad en general tenemos que cuidarnos.
Resaltó que la violencia de género no cesará hasta que en México cualquier brote de violencia sea indeseable.
“Se necesita también una percepción de la violencia como algo indeseable, pero para lograr esa percepción a nivel social necesitamos dinero, utilizar todos estos medios masivos de comunicación para llevar una percepción que vaya enfocada a hacer conciencia de esa violencia, no de que no está pasando nada”.
