A través de un convenio de colaboración entre el INEA y la Procuraduría Agraria, se acercarán servicios educativos de alfabetización, primaria y secundaria entre las comunidades ejidatarias y comuneras del país.
Se busca incorporar a personas mayores de 15 años en rezago educativo de 32 mil 500 ejidos y comunidades.
La suma de esfuerzos busca reducir el analfabetismo y el rezago educativo en todo el país, en camino a declarar a México como un país alfabetizado.
Con el fin de combatir el analfabetismo y reducir el rezago educativo en México al mínimo, el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y la Procuraduría Agraria (PA) firmaron un convenio de colaboración para trabajar en conjunto, difundir y promover los servicios educativos gratuitos de alfabetización, primaria y secundaria entre las comunidades agrarias y ejidatarias del país.
La alianza entre los dos organismos busca favorecer la incorporación de personas, mayores de 15 años, en situación de rezago educativo a los programas del INEA, a través de más de mil 50 Centros de Atención Agraria de la PA que permite la vinculación con 32 mil 500 ejidos y comunidades de la República Mexicana, en coordinación con sus órganos de representación llegando a un total de 5.5 millones de titulares individuales de derechos.
Durante la ceremonia, el director general del INEA, Armando Contreras Castillo, celebró la suma de esfuerzos entre las instancias gubernamentales que han contribuido a que, por primera vez en la historia, México pueda considerarse como un país alfabetizado, de acuerdo a los estándares internacionales de la UNESCO, tras reducir el índice nacional de analfabetismo al 3.7 por ciento, al mes de julio.
“El Estado mexicano a lo largo de la historia reciente ha hecho esfuerzos significativos por tener un país libre de analfabetismo, con educación primaria y educación secundaria terminada”, expresó Contreras Castillo.
“Hoy, a 26 años de este nuevo milenio, aún en México hay alrededor de 3 millones 900 mil personas mayores de 15 años que no saben leer ni escribir; alrededor de 7 millones y medio de mexicanos que no terminaron su primaria o no la iniciaron y 15 millones de mexicanos que no terminaron o no iniciaron su educación secundaria”, señaló.
El funcionario público enfatizó en la importancia de atender el rezago educativo en las 32 mil 500 comunidades agrarias y ejidos de todo el país, a través de la colaboración con la PA, declarando que alfabetizar a los ejidatarios y comuneros representa un intercambio cultural “para que salgamos también alfabetizados valorando la lucha y el cuidado de la tierra, valorando el territorio, valorando los procesos de organización comunitaria, conociendo las ventajas de la tenencia colectiva de la tierra y obviamente el valor del trabajo campesino”.
Contreras Castillo afirmó que la estrategia educativa, impulsada por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, seguirá reforzándose para garantizar a todas y todos los mexicanos su derecho a la educación. “Lo que realmente cambia la vida de la gente es la educación y no solamente eso, a través de la educación se combate pobreza, se promueve paz y se incrementa el crecimiento económico de nuestra patria”, declaró.
Por su parte, el procurador agrario, Víctor Suárez Carrera, reafirmó su compromiso con la tarea del INEA para contribuir a cerrar las brechas de desigualdad en materia educativa y brindar una justicia agraria plena a través del acceso al derecho a la educación para las personas titulares de los derechos agrarios, sus familias y para los pobladores de los núcleos agrarios de México.
“El acceso a la justicia agraria con el acceso a la educación son derechos interconectados y que históricamente han estado de la mano, porque también los maestros, las maestras, los educadores y las educadoras han estado al lado de los campesinos y de los pueblos indígenas en la lucha por la tierra, en las diversas etapas de nuestra historia agraria”, señaló.
Suárez Carrera informó que, en el medio rural 2 millones de personas mayores de 15 años no saben leer ni escribir, casi 3 millones no cuentan con su primaria terminada y poco más de 4 millones no han iniciado o concluido su educación secundaria.
“Comparando las brechas de desigualdad entre el campo y la ciudad, el promedio nacional de analfabetismo en el medio rural es de 11 por ciento; podemos afirmar que el analfabetismo sigue siendo un fenómeno de carácter rural”, destacó.
El trabajo coordinado entre el INEA y la PA también fomentará la participación de personas voluntarias y promoverá su capacitación conforme a la oferta educativa del INEA. Además, se facilitará la habilitación de espacios de la Procuraduría para operar Círculos de estudio o Plazas Comunitarias para brindar los servicios educativos de alfabetización, primaria y secundaria del INEA.
