Entre lágrimas y con aplausos al unísono, así fue recibido anoche el cuerpo del periodista oaxaqueño Alejandro Leyva Aguilar, en la funeraria Núñez Banuet localizada en la colonia Reforma de la ciudad de Oaxaca, donde son velados los restos del autor de la columna “El Zumbido del Moscardón”, asesinado durante un ataque armado perpetrado la mañana de este miércoles.

El cuerpo de Alejandro Leyva, nativo del municipio de Pluma Hidalgo, llegó a la funeraria a las 10 de la noche con 54 minutos, 12 horas después de haber sido ultimado cuando consumía alimentos en un puesto localizado a unos metros de su domicilio, en el fraccionamiento Esmeralda de San Pablo Etla.

Los restos del exdirector de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) serán velados en la capilla número cinco de aquel punto hasta las 2 de la tarde de este jueves, hora en la que se llevará a cabo una misa de cuerpo presente en las mismas instalaciones, a efecto de que posteriormente sea enterrado en el Panteón General, localizado en la ciudad de Oaxaca.

Ciudadanos, amigos y familiares comenzaron a llegar a la funeraria desde las 7 de la noche, al enterarse de que a ese punto sería trasladado el cuerpo del periodista.

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A las 11 de la noche, el lugar se encontraba totalmente lleno, con la asistencia de su familia, amigos, periodistas y compañeros del servicio público.

Alejandro Leyva Aguilar fue asesinado al filo de las 10 de la mañana con 50 minutos por al menos un sicario, que estaba acompañado por un cómplice a bordo de una motocicleta, que le disparó cuando la víctima consumía alimentos.

El columnista, uno de los más críticos de los actuales funcionarios estatales, recibió tres impactos entre el cuello y la cabeza.

Hasta anoche, las autoridades habían reportado el aseguramiento de la motocicleta que presuntamente fue utilizada por los asesinos para llegar a la zona y escapar.

Se descartó la existencia de detenidos.

Además de columnista y exdirector de CORTV, Alejandro Leyva, en su momento, se desempeñó como director de los periódicos Extra de Oaxaca y PM, hoy desaparecidos, pero que fueron propiedad de su familia.