Con un llamado a preservar las lenguas originarias, las tradiciones y la identidad de los pueblos indígenas y afromexicanos, Enid Azucena Torres Agustiniano hizo historia este lunes al convertirse en la primera mujer afromexicana en encabezar la inauguración de la Guelaguetza como Diosa Centéotl.

Durante la ceremonia del Primer Lunes del Cerro, la originaria de Santiago Pinotepa Nacional afirmó que el cetro de la Diosa Centéotl representa a todos los oaxaqueños y sostuvo que su designación implica una responsabilidad para preservar el patrimonio cultural del estado, promover la unidad entre las ocho regiones y fortalecer el orgullo por las raíces entre las nuevas generaciones.

La representante originaria de Santiago Pinotepa Nacional sostuvo que la distinción implica una responsabilidad para promover la riqueza cultural de Oaxaca y fortalecer la identidad de sus comunidades, especialmente entre las nuevas generaciones. Dijo que el cargo debe entenderse como un servicio y no como un privilegio.

Durante su mensaje, Torres Agustiniano destacó que el cetro simboliza la grandeza de los pueblos indígenas y afromexicanos, por lo que pertenece a todas las comunidades que mantienen vivas sus costumbres. También reivindicó el papel de las mujeres afromexicanas al señalar que forman parte esencial del patrimonio cultural de Oaxaca y que hoy su identidad es reconocida y celebrada.

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La embajadora cultural de la Guelaguetza exhortó a conservar las lenguas originarias, la música, las danzas, la gastronomía, la vestimenta tradicional y las fiestas comunitarias, al considerar que preservar esas expresiones significa mantener viva la memoria colectiva de los pueblos oaxaqueños.

Al concluir su intervención dedicó un mensaje a la Costa oaxaqueña, región de la que es originaria.

La ceremonia abrió con la interpretación de la Canción Mixteca y, posteriormente, el tenor oaxaqueño Rodrigo Petate, acompañado por la Banda de Música del Estado, interpretó “Dios Nunca Muere”, obra del compositor Macedonio Alcalá, considerada el himno sentimental de los oaxaqueños. Al escuchar sus primeras notas, los asistentes se pusieron de pie en uno de los momentos más solemnes de la inauguración.

Tras el acto protocolario comenzaron las presentaciones de las delegaciones participantes. Las Chinas Oaxaqueñas de los Valles Centrales abrieron el programa, seguidas por las representaciones de Ciudad Ixtepec, San Vicente Coatlán, Huajuapan de León y San Pablo Villa de Mitla, entre otras comunidades que dieron inicio a la edición matutina del Primer Lunes del Cerro.