Oaxaca parece tener un gobierno laberíntico, aunque también un régimen empantanado puede ser la otra sinonimia, ahora aderezado con la práctica gansteril, que al puro estilo de la delincuencia organizada, cobra derecho de piso a taxistas foráneos por el uso de cajones, con el pretexto del reordenamiento vehicular que se inventaron. Al morenismo en el poder no le preocupa salir de esas condiciones, pues considera que con sus perversas políticas goebbelianas está solucionando no solo las crisis del momento sino las de “anenantes” que les heredaron las administraciones del priato neoliberal. Se ha dicho “cienes” de veces en estos espacios que no es fácil que Oaxaca salga de esta situación, cuando lo gobierna gente incompetente, corrupta y sin oficio político, que no deja de verse en el espejo admirando sus obras de ornato, sus “gozonas”, guelaguetzas durante todo el año, y a Oaxaca como el Estado más desarrollado, seguro, productivo, con el menor índice de criminalidad, mas comunicado, mejor alimentado, el mejor en todo, al que deben copiar otras entidades; ¡uf y recontra uf!, a tal grado que los oaxaqueños ya no saben cómo vivir en el primer mundo a donde los ha mudado el régimen que se dice de izquierda y que anduvo en las luchas sociales, aunque lo único que se recuerde de ellos es cuando le organizaban a Ulises Ruiz las marchas de apoyo. A los que gobiernan ahora, lo único que se les reconoce es su paciente espera de la caída del priato neoliberal que ya se veía venir para poder subir al poder por el efecto lopezobradorista, aunque los mismos aliados políticos de MORENA dicen que mucho tuvo que ver el apoyo de los fondos provenientes del huachicol. Aparte de las dos carreteras rápidas a la costa y al Istmo de Tehuantepec, así como la proyectada presa Paso Ancho Etcétera, no se ven otras obras de gran envergadura -aparte del corredor interoceánico- que no hayan sido hechos con fondos federales. Tal vez a eso se deba que la inversión estatal se concentre en obras de ornato en la propia capital del Estado y municipios conurbados, concretamente los de Xoxocotlán y Santa Lucía del Camino. Algo que presume el gobierno pero que también son de fondos federales, son las unidades hospitalarias del ISSSTE, Seguro Social y Dr. Aurelio Valdivieso en territorio de San Lorenzo Cacaotepec. La pregunta es, si los pozos y mantos acuíferos de la zona, San Pablo y San Agustín Etla serán suficientes, y por cuanto tiempo para las tres unidades hospitalarias, cuando el vital líquido escasea en toda la capital, colonias y municipios aledaños, crisis que se agravará si la presa Paso Ancho etcétera no se construye a tiempo y la escasez del agua desborde el descontento de la gente. El abasto de agua debió priorizarse, no solo para la dotación de la misma ciudad sino del complejo hospitalario. El panorama no parece muy halagüeño porque la Ciudad Salud disminuirá alarmantemente los mantos freáticos de la zona.

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HAY muy serios y graves problemas en Oaxaca que sería ocioso mencionarlos a todos, pero muchos de ellos están en crisis y el gobierno no parece advertirlos, ya no hablemos de la seguridad, de la criminalidad, de la impunidad… que colocan a Oaxaca en lugar destacado en el ranking nacional, y de lo cual el régimen morenista ignora o se hace y sostiene su narrativa de que el Estado es uno de los más seguros. No se espera que sea un régimen noble, de izquierda, humanista… pero tampoco que no reconozca la realidad, que culpe de las condiciones del Estado a sus antecesores que haga crítica de ellos constantemente en sus conferencias “mañoseras” porque está llevando a cabo las mismas prácticas de corrupción, de mentiras, de ocultar sus fraudes, de imponer autoridades municipales como en Santiago Amoltepec y Santiago Xanica. El morenismo de Oaxaca es un régimen que llegó al poder por carambola lopezobradorista, que no acepta la crítica ni los cuestionamientos que le hace la prensa honesta y cualquier otra inconformidad o manifestación de la población argumenta “que son sus enemigos” que no quieren que Oaxaca progrese; que todo viene de Polanco y que desde hace cuatro años se la pasa persiguiendo a fantasmas del pasado. Pero que el gobernador no se crea único porque como si por dentro llevaran un play back es igualito el discurso, la narrativa de todos los gobernadores; cada quien se considera que es único, que ellos están haciendo maravillas en sus estados, i donde no hay ni pisca de pobreza, igualito es la filípica. ¡Ah! Pero el gobernador tartufo es muy generoso, porque acaba de dotar a la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca de millonarios recursos para que los despilfarre el rector, su ex secretario de finanzas, los “porros”, los sindicatos, para pintar la fachada de alguna Preparatoria o Facultad ¿y la Academia? El gobernante se fue mas allá, le donó a la Máxima Casa de Estudios el cascarón que dejará el Hospital Civil Dr. Aurelio Valdivieso, cuando se cambie a San Lorenzo Cacaotepec y sea ocupado como escuela hospital. El gobernador dona un centro hospitalario que siempre ignoró y lo mantuvo en las peores condiciones de infraestructura, sin medicamentos, quirófanos, agrietado por todos lados, con escurrimientos. Un hospital que salvó muchas vidas, pero que pudo salvar muchas más si hubiera recibido el apoyo estatal. El mandatario, que se sepa, nunca se fue a asomar por ese nosocomio. Y si presume de todo lo que ha hecho con dinero ajeno, entonces es verdad lo que dice el pueblo, de que un político lo primero que pierde es la vergüenza.

So long raza.

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