Dos clientas de una tienda Elektra de la ciudad de Oaxaca acusaron a un ex trabajador de aquella cadena comercial de haber orquestado un fraude al usurpar su identidad y obtener créditos a nombre de las ciudadanas por casi 200 mil pesos.
El presunto responsable de los hechos ha sido identificado como Saúl Ezequiel Bautista López, quien, de acuerdo con la tienda, ya no labora en el lugar, pero aun así el establecimiento, situado en la esquina de las calles 20 de Noviembre y Aldama, se niega a proporcionar la información del acusado para que las afectadas procedan legalmente en su contra.
No conforme con ello, las dos mujeres que denunciaron el fraude condenaron que Elektra ha comenzado una campaña de persecución e intimidación para obligarlas a pagar, la cual incluye llamadas telefónicas y visitas de cobradores.
Las denunciantes afirmaron que, además de ellas, existe al menos una veintena de clientes que también fueron presas de prácticas irregulares.
Esta mañana, desesperadas por los hechos, las afectadas acudieron al lugar para realizar una protesta y pidieron el acompañamiento de los medios de comunicación.
La primera agraviada denunció que el 11 de mayo pasado sacó a crédito una olla cuyo valor era de 3 mil 400 pesos, cuyo monto se elevaba a 4 mil 420 pesos por los pagos diferidos.
Sin embargo, cuando acudió a la tienda para comenzar a pagar la deuda, el gerente le dijo que tenía un monto pendiente por 52 mil pesos.
Al cuestionar el porqué de tal cantidad, refirió que no solamente tenía el pago de la olla sino que también el de un teléfono celular de más de 15 mil pesos y cuyo monto a liquidar en pagos era de 30 mil pesos.
La ciudadana exigió a la empresa hacerse cargo de la deuda y de las acciones ilícitas de su trabajador, pues hasta el momento ella es la que ha sido intimidada por los cobradores.
En el otro caso, Saúl Ezequiel Bautista López fue acusado por la clienta de haber usurpado su identidad y haber sacado a su nombre cuatro frigoríficos con un costo global de 140 mil pesos.
La mujer también se dio cuenta de los hechos durante este mes de junio y comenzó la reclamación respectiva ante el actual gerente, quien afirma que ha lavado las manos y ha sostenido que no puede hacer más que mandar un correo electrónico para ver si la queja de la afectada es atendida.
Las pobladoras exigieron la intervención de la fiscalía de Oaxaca para indagar el presunto fraude, además de concluir para castigar las acciones ilegales de la compañía.
También demandaron investigar a una mujer que se desempeñaba como gerente y que, al igual que el ex trabajador señalado de orquestar el fraude, ya no labora en la tienda, según la información proporcionada.
