La Fiscalía presume tecnología, inteligencia y operativos para golpear estructuras criminales, sin embargo, hay una realidad preocupante que golpea a Oaxaca, las células delictivas están reclutando a menores y detrás de cada adolescente absorbido permanece una verdad más profunda: pobreza, abandono escolar, descomposición social y una narcocultura que sigue vendiendo el crimen como una vía rápida al poder y al dinero.
Mientras un grupo criminal pueda convencer a un menor de tomar un arma antes que terminar una escuela, la violencia seguirá encontrando relevo generacional.
De este grave tema platicamos con el fiscal de Oaxaca, Bernardo Rodríguez Alamilla, quien reconoció que grupos del crimen organizado en la entidad están utilizando adolescentes de entre 15 y 17 años para fortalecer sus estructuras delictivas en regiones como el Istmo de Tehuantepec y la Costa.
Entrevistado en sus oficinas alternas en la calle Xicoténcatl en el centro de la capital, donde la organización CIPO que lidera Miguel Cruz, bloqueó la entrada en demanda de la aparición con vida de la joven Roxana, el funcionario explicó que las organizaciones criminales recurren al reclutamiento juvenil para mantener sus operaciones de extorsión, halconeo, robo y homicidios.
Mientras la guardia en la casona de Xicoténcatl reforzaba la entrada con una hilera de asientos para que quienes protestaban, en su mayoría mujeres no ingresaran, el fiscal señaló que esta estrategia criminal busca evitar que las actividades ilícitas disminuyan.
Pero además al ser menores de edad, cuando son detenidos y son recluidos en centros de readaptación social para menores, la ley les da máximo cinco años y es precisamente lo que aprovechan los grupos delictivos, de ahí que estos jóvenes sean el atractivo para esas bandas criminales.
“Hemos detectado chicos de 15, 16 y 17 años que actualmente se dedican a labores delictivas, temas de extorsión, robo e incluso privar de la vida a personas”, afirmó, porque “una de las aristas que ha utilizado la delincuencia organizada para que sus actividades no disminuyan es justamente la contratación de chicos o adolescentes menores de edad”.
Se ha registrado reclutamiento mediante videojuegos y redes sociales. Rodríguez Alamilla reveló que la Fiscalía ha documentado casos de adolescentes captados mediante videojuegos y redes sociales y aquí recordó el caso de un menor que fue reclutado a través del videojuego Free Fire por células criminales del norte del país.

“Le ofrecieron dinero, le pintaron un mundo accesible para lo que un joven aspira y ya se dirigía hacia Sinaloa”. Según explicó, los grupos criminales utilizan redes sociales para detectar jóvenes vulnerables, ofrecerles trabajo y posteriormente integrarlos a actividades ilícitas.
“Los empiezan a meter desde labores de halconeo y vigilancia hasta trabajos de sicariato”. Sin embargo, es importante recalcar que “las carreras delictivas son muy cortas”, y aquí Rodríguez Alamilla advirtió sobre la normalización de la narcocultura entre adolescentes y el impacto que tienen las series de televisión, redes sociales y figuras criminales idealizadas.
“Existe un culto a personas o grupos criminales por pensar que tienen recursos económicos”. Sin embargo, aseguró que la realidad termina siendo distinta para quienes ingresan a estas organizaciones. “Las carreras delictivas son muy cortas. En cuatro o cinco años, lo más seguro es que esos jóvenes terminen muertos, en la cárcel o con mutilaciones”, alertó.
El titular de la Fiscalía sostuvo que el combate a la delincuencia no puede limitarse únicamente a operativos policiales y detenciones, porque donde se rompe el tejido social, seguramente habrá violencia y es importante reconstruirlo.
Y en regiones como el Istmo, municipios como Juchitán presentan altos niveles de deserción escolar y pocas oportunidades para adolescentes. De ahí la importancia de hacer un trabajo conjunto entre las instituciones y la sociedad.
“Tenemos que ofrecerles espacios para el deporte, la cultura, la educación y el desarrollo personal”, propuso, puesto que fortalecer a las familias también es fundamental para evitar que menores sean captados por grupos criminales y en edades tempranas, quienes están más cerca de los jóvenes son los padres y las familias.
INTELIGENCIA, TECNOLOGÍA Y COMBATE AL CRIMEN
Rodríguez Alamilla afirmó que la Fiscalía ha transformado sus métodos de investigación mediante células especializadas, inteligencia tecnológica y herramientas de análisis criminal.
Explicó que actualmente se utilizan: seguimiento telefónico, geolocalización, cámaras de videovigilancia, análisis pericial, y plataformas digitales de denuncia ciudadana. “Las investigaciones ya no dependen solamente de declaraciones. Hoy utilizamos tecnología para confirmar rutas, comunicaciones y participación de los responsables”.
Uno de los puntos que juegan un papel importante dentro de las investigaciones es la participación ciudadana, aquí la Fiscalía monitorea redes sociales y está en contacto con las personas que reportan denuncias, se les da seguimiento, el más reciente es el caso de la MP del centro que fue denunciada por pedir dinero para un trámite, fue separada del cargo en tanto se investigan los hechos.
“Hemos detenido incluso a personal de la propia Fiscalía realizando malas actuaciones”, reveló. Detalló que han sido removidas decenas de personas y que actualmente existe una política de rotación constante de agentes, ministerios públicos y peritos. “Una persona no puede permanecer demasiado tiempo en el mismo lugar”, recalcó.
También reportó que en los últimos meses se han realizado operativos importantes en el Istmo de Tehuantepec. “Hay más de 160 personas detenidas por su probable participación en hechos de violencia”. Sin embargo, la violencia en esa zona no termina.
Aseguró que se trata de uno de los procesos de intervención más fuertes realizados en Oaxaca en años recientes, pero, hasta hoy se le inquirió, no han logrado detener al comandante Cromo, y respondió que sigue siendo uno de los objetivos prioritarios, la búsqueda sigue y gran parte de su estructura criminal ha sido debilitada.
“No podemos cruzarnos de brazos”, dijo, porque se debe volver a generar confianza de la ciudadanía en las instituciones, reconstruir el tejido social: “lo único que puede garantizar en el mediano o largo plazo que ya no existan delitos o que de alguna manera la incidencia delictiva baje es que recompongas el tejido social en las comunidades donde este se ha roto”, despejó.
Dentro de las acciones fuertes que ha tenido la Fiscalía, destacó la detención de los responsables del crimen de una familia en el Parque del Amor, del líder transportista, Villaseca, la esposa, su hijo y el escolta, así como el golpe a la banda de asaltantes en el que estaba inmiscuido un extrabajador de Banamex y era el que operaba un centro de inteligencia con cámara de videovigilancia desde la capital del país.

En el tema político, fuera de cámaras, aunque ha sido mencionado fuertemente como una de las propuestas del gobernador Salomón Jara Cruz para encabezar la candidatura a la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez en el 2027, el fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla evadió, sin negar, ni admitir, sin soltar prenda, dijo estar enfocado a los trabajos de la fiscalía y que uno de los retos que tiene enfrente es fortalecer a la institución.
Así entre cifras violentas que permea en Oaxaca que ya no sólo se mide en homicidios, ejecuciones o cifras de detenciones, sino también en la edad de quienes están siendo absorbidos por el crimen organizado y encuentran en los jóvenes mano de obra barata, reemplazable y fácil de reclutar, la violencia seguirá teniendo relevo generacional, el reto más grande para Rodríguez Alamilla.
