Organizaciones de madres buscadoras anunciaron la realización de una jornada de protestas en la ciudad de Oaxaca durante este fin de semana, en el marco del 10 de mayo, a fin de recordar a sus seres queridos y demandar acciones eficaces de investigación para dar con los paraderos de sus hijos, hijas y demás familiares.

Las movilizaciones se llevarán a cabo en todo el país y en el caso de la ciudad Oaxaca comenzarán a las 17:00 horas de este sábado frente al Palacio de Gobierno con el acto denominado Velada por Nuestros Desaparecidos, a partir de las 17:00 horas.

Durante el Día de las Madres, las víctimas indirectas aglutinadas en organizaciones pronunciarán los nombres y exhibirán las fotos de sus allegados desaparecidos a partir de las 10:00 horas.

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Estaremos haciendo un acto de memoria para recordar a quienes ya fueron encontrados sin vida y para honrar la memoria de nuestras compañeras Madres Buscadoras que han sido privadas de su libertad y asesinadas por hacer su labor.

Refirieron activistas cuyas posturas fueron retomadas por la organización Servicios para una Educación Alternativa (Educa). Entre las agrupaciones organizadoras permanece Oaxaqueños Buscando a los Nuestros.

Hasta mayo de 2026, los colectivos de búsqueda en Oaxaca reportaban una crisis continua, pues de cada ocho personas desaparecidas, solo tres son localizadas; es decir, el 62.5 por ciento permanecen sin ser localizados.

Además se informó que los colectivos también realizarán protestas en ciudades como Chiapas, Puebla, Ciudad de México, Guerrero, Veracruz, Estado de México, Michoacán, Monterrey, Guadalajara, Tijuana y Zacatecas para nombrar y recordar a las más de 133 mil personas desaparecidas y no localizadas en el país.

En la víspera del 10 de mayo, los colectivos han comenzado a realizar diversos pronunciamientos en la capital de Oaxaca. En ese sentido, madres, padres y familiares de personas desaparecidas realizaron la víspera bordados en el Zócalo de Oaxaca, para recordar y exigir al estado la búsqueda de sus desaparecidas y desaparecidos. Las víctimas indirectas bordaron rostros, flores y detalles con que sus familiares se sentían identificados.