Padres, abuelos y familiares se manifestaron este viernes en la ciudad de Oaxaca, sumándose a un movimiento de carácter internacional que busca visibilizar la situación de niños y niñas que han sido separados de sus senos familiares de manera unilateral.
Los manifestantes se concentraron en las inmediaciones de los juzgados civiles y familiares en el Exmarquesado para denunciar la lentitud de los procesos judiciales y la falta de garantías para mantener una paternidad presente.
Bajo la consigna “Soy papá, no criminal”, los asistentes señalaron que la obstrucción de vínculos no es un problema exclusivo de los hombres, pues en la protesta participaron también mujeres y adultos mayores que han sido privados del contacto con sus nietos y sobrinos.
Denunciaron que el sistema judicial actual presenta retrasos significativos que impiden el sano desarrollo de las relaciones familiares, afectando directamente el bienestar emocional de los menores de edad.
Los manifestantes rechazaron la alienación parental, definida por los asistentes como la contaminación de la mente de los niños con ideas falsas sobre sus padres.
Los voceros del movimiento hicieron un llamado a la objetividad, al señalar que no se debe generalizar sobre la conducta de los progenitores por su género y que es fundamental que los adultos sanen sus conflictos personales para no vulnerar la infancia de sus hijos.
Advirtieron que la separación forzada y la manipulación psicológica tienen consecuencias graves a largo plazo, vinculando estos problemas con futuras conductas de riesgo, adicciones o ciclos de violencia en la vida adulta de los menores.
Como parte de sus acciones, el grupo anunció la entrega de escritos ante las autoridades para exigir celeridad en sus expedientes y que se les reconozca como padres presentes, amorosos y aptos para la crianza.







