Don Saturnino Ventura Benítez denunció una presunta negligencia médica que transformó su vida de forma irreversible.
Lo que inició como una cirugía de columna cervical el 29 de julio de 2013 en el Hospital Florencia de la ciudad de Oaxaca, terminó en una tragedia personal y financiera.
El afectado relata que ingresó al nosocomio caminando por su propio pie, pero tras la intervención —cuyo costo ascendió a un millón y medio de pesos— sufrió la afectación de un nervio que le provocó la pérdida de movilidad y una atrofia permanente en el lado izquierdo de su cuerpo.
El denunciante señala graves irregularidades en el protocolo del hospital, afirmando que fue obligado a firmar el consentimiento informado cuando ya se encontraba en el quirófano y bajo los efectos de la medicación.
A esta situación se suma la total desprotección por parte de la Comisión Estatal de Arbitraje Médico de Oaxaca (CEAMO), pues don Saturnino denunció que dicho organismo no le brindó el apoyo necesario ni intervino de manera efectiva a su favor, dejándolo en un estado de absoluta indefensión ante el daño físico y patrimonial sufrido.
El camino legal ha sido igualmente tortuoso y carente de resultados. Aunque la denuncia fue presentada ante la Fiscalía General del Estado en enero de 2016 y turnada a la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción (FEMCCO), el proceso se ha mantenido estancado por años.
“Del 2016 a la fecha no se ha hecho justicia”, sentenció el afectado, quien hoy exige que las autoridades estatales actúen de manera inmediata para ejecutar la orden de aprehensión contra el médico particular Hugo Ramirez supuesto responsable y se garantice el pago para la reparación integral del daño.








