Maestros jubilados y pensionados de la Sección 22 de la región del Istmo exigen transparencia en el manejo de sus recursos y poner un alto a la “voracidad e insensibilidad” de un grupo de exauxiliares.
La delegación D-IV-02 dejó claro que no permitirá más abusos por parte de quienes, debiendo defender al gremio, han sido señalados por actos de corrupción y deslealtad sindical.
Los jubilados que abanderan este movimiento piden que el pago del bono anual 2026, así como los pagos sucesivos, se realicen estrictamente vía transferencia bancaria.
Con esta medida, los jubilados buscan eliminar cualquier espacio para la discrecionalidad o el manejo irregular de los fondos.
A la par de estas exigencias financieras, la asamblea denunció a Novel Solórzano Guzmán, Jorge Antonio Hernández Fuentes y David Eugenio León Díaz, a quienes responsabilizan de agudizar la problemática del nivel.
Los inconformes señalaron que estos personajes carecen de autoridad moral tras las denuncias de corrupción presentadas ante la Comisión de Honor y Justicia de la Sección 22, calificando como un acto de “desfachatez inaudita” su intento de erigirse como representantes legítimos mediante una asamblea estatal que calificaron de espuria.
En este sentido, añadieron que al elegir a Dick Francisco Santomé Zárate como su nuevo titular con una mayoría de votos, la base reafirmó que la ruta hacia la transparencia y el respeto a la dignidad del jubilado no tiene marcha atrás, desconociendo cualquier intento de negociación externa que pretenda comprometer la autonomía de su lucha.







