La Fiscalía General del Estado de Oaxaca intervino formalmente en el Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca (ITVO) para detener una orden de envenenamiento masivo contra perros que se refugian en el plantel. Tras las denuncias presentadas por la comunidad estudiantil, la autoridad ministerial notificó a la dirección de la escuela sobre las implicaciones penales de estas acciones, logrando frenar el plan de exterminio que se pretendía ejecutar durante el receso de Semana Santa.
La intervención legal se deriva de los señalamientos contra la Jefatura de Recursos Materiales, encabezada por Gaspar Gutiérrez Guerra, quien presuntamente instruyó la eliminación de los animales. Ante estos hechos, la Fiscalía notificó oficialmente a la directora, Marisa Guadalupe Flores Aguilar, que cualquier acto de maltrato o envenenamiento dentro de la institución constituye un delito tipificado en los artículos 419, 419 Bis y 420 del Código Penal de Oaxaca.
El documento de la Fiscalía, fechado el 9 de abril de 2026, ordena de manera inmediata el cese de cualquier actividad orientada a dañar a los caninos. La autoridad advirtió a los directivos que el incumplimiento de esta instrucción resultará en una responsabilidad legal directa, subrayando que la ley protege la vida animal y que el ITVO debe sujetarse a los principios de paz y respeto al derecho.
El alumnado del ITVO había denunciado previamente la cerrazón de las autoridades educativas, quienes ignoraron las propuestas de los estudiantes para trasladar a los perros a refugios o lugares seguros. Según los reportes enviados a este medio, los estudiantes temían que el periodo vacacional fuera utilizado para realizar la matanza sin testigos, motivo por el cual solicitaron el amparo de la justicia estatal.
Con esta intervención, la Fiscalía de Oaxaca establece un precedente sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos y educativos en el cuidado de la fauna urbana, garantizando que el recinto educativo no sea escenario de actos ilícitos contra la vida animal.










