Habitantes de la calle Netzahualcóyotl en la colonia Reforma, en conjunto con la diputada federal Araceli Cruz, denunciaron públicamente la falta de permisos, el despojo de áreas públicas y el grave impacto ambiental provocado por la construcción de un complejo comercial y hotelero en lo que fue el predio del hotel ex Misión de los Ángeles.
Los inconformes y la legisladora señalaron que, a pesar de las constantes mesas de diálogo con las autoridades, los desarrolladores no han presentado los documentos legales obligatorios que avalen la obra.
Ante la falta de transparencia, los afectados amagaron con llevar el conflicto a la Cámara de Diputados en la Ciudad de México y cuestionaron abiertamente si el gobernador del estado, Salomón Jara, o sus funcionarios, tienen intereses económicos directos en el proyecto.
Mari Trini García Ramírez, representante del comité de vecinos, denunció que la obra avanza a pasos agigantados mediante la simulación de diálogo y el acoso inmobiliario.
Aseguró que la empresa ya compró propiedades en la calle Eucaliptos y mantiene bajo hostigamiento a los residentes de las últimas siete casas que se resisten a vender sobre la calle Netzahualcóyotl.
Entre las irregularidades físicas señaladas por los colonos destacan la reducción de más de metro y medio en las banquetas, la invasión de la Privada de las Rosas y la apropiación de zona federal en el cauce de un arroyo.
Además, denunciaron que la demolición del ex hotel Misión de los Ángeles provocó el desplazamiento descontrolado de fauna nociva y silvestre, como roedores, insectos y enjambres de abejas, hacia los hogares vecinos por la falta de un plan de contención ambiental.
Por su parte, la diputada federal Araceli Cruz, integrante de la Comisión de Cambio Climático, respaldó a los vecinos y criticó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) por la falta de supervisión en una obra que impacta áreas federales.
La legisladora advirtió que todo proyecto requiere tener autorizados y pagados los permisos de impacto ambiental y de cambio de uso de suelo antes de iniciar operaciones, advirtiendo el peligro de deslaves y fallas estructurales por construir sin los estudios técnicos adecuados en una zona altamente sísmica.
Ante el hermetismo, Cruz adelantó que el próximo miércoles aprovechará la comparecencia de la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, en la Cámara de Diputados para exponer el caso y exigir una revisión a fondo del proyecto.
Para permitir la coexistencia con el desarrollo comercial, los inconformes presentaron un pliego petitorio de 13 puntos dirigido al Gobierno del Estado y a la constructora.
Entre las exigencias principales se encuentran la reconstrucción total de las líneas de drenaje sanitario y agua potable desde la calle Niños Héroes hasta Belisario Domínguez, el replanteamiento del área peatonal afectada, la reforestación de la zona para mitigar la tala indiscriminada y el compromiso por escrito de no autorizar bases de taxis ni puestos ambulantes en las inmediaciones.
Finalmente, los colonos aclararon que no están en contra de la inversión ni de la generación de empleos, siempre y cuando se respete la legalidad, se garantice la seguridad de la infraestructura y se priorice la contratación de personal y directivos oaxaqueños capacitados.








