Un incendio registrado durante la madrugada de este domingo no solo movilizó a los cuerpos de bomberos para sofocar las llamas, sino que dejó al descubierto un tiradero a cielo abierto oculto entre los bosques de San Agustín Etla.
Hasta el momento, las autoridades municipales de San Agustín Etla no han especificado cómo funciona este espacio ni bajo qué condiciones opera este vertedero en medio de una zona forestal.
El siniestro provocó una densa capa de humo tóxico y una fuerte disputa sobre la realización de las actividades religiosas del Domingo de Resurrección.
Mientras un sector de la población exigía la cancelación de los eventos para evitar problemas de salud por la contaminación en el ambiente, el grupo eclesiástico y los organizadores insistieron en llevar a cabo la misa en el lugar de costumbre, desatando una división de opiniones.
Por su parte, la Comisión de Semana Santa de San Agustín Etla convocó a los medios de comunicación para manifestar su inconformidad ante un intento inicial de cancelación de la misa de mediodía en el campo de béisbol por parte de las autoridades municipales y eclesiásticas.
Los organizadores defendieron que los eventos se prepararon desde antes del Miércoles de Ceniza y representan el esfuerzo de muchas personas, minimizando el riesgo al señalar que el humo provenía del supuesto incendio de una vivienda.
Finalmente, el Ayuntamiento y la Comisión informaron en comunicados oficiales que la celebración religiosa se posponía una hora, programándose para la una de la tarde en la sede original.
Como medida de prevención y control ante la presencia de los contaminantes en el aire, las autoridades determinaron solicitar el uso obligatorio de cubrebocas a todos los asistentes.
Esta medida fue anunciada con el fin de proteger la integridad de la población, especialmente de los adultos mayores y grupos vulnerables afectados por el humo proveniente de la zona de San Agustín Etla.









