Lo que comenzó como una visita turística terminó en un presunto acto de extorsión y retención ilegal en esta comunidad del Istmo de Tehuantepec.
Un habitante del lugar obligó a un grupo de turistas a pagar una “cuota” de 500 pesos diarios por el simple hecho de haber estado en la población.
Los visitantes llegaron a Santiago Laollaga sin saber que el balneario principal de la zona se encuentra cerrado debido a un conflicto agrario y disputas por el control del comercio local.
Al intentar retirarse tras su estancia, los turistas se encontraron con un mecate atravesado en el camino que les impedía el paso.
Un sujeto de la comunidad les cerró la salida y les exigió el pago de mil 500 pesos para dejarlos continuar su camino.
Bajo la presión de estar atrapados y no poder avanzar, los afectados tuvieron que entregar el dinero.
La situación provocó la furia de otros habitantes de Santiago Laollaga que se percataron de lo que estaba ocurriendo.
Al ver cómo el hombre mantenía retenidos a los turistas con la cuerda para sacarles dinero, varios pobladores salieron de inmediato en defensa de los visitantes y encararon al responsable.
Los vecinos calificaron al sujeto como un extorsionador y un cáncer que tiene la comunidad, reprobando que se use la violencia y el bloqueo de caminos para ahuyentar al turismo.
Por su parte, el Órgano de Bienes Comunales de Santiago Laollaga emitió un comunicado oficial para dar su versión de los hechos.
La autoridad agraria aclaró que el área natural conocida como el “Ojo de Agua” se encuentra en un proceso de litigio agrario bajo los expedientes 864/2025 y 866/2025 en el Tribunal Unitario Agrario Distrito 22, y que por acuerdo de la asamblea el lugar permanece totalmente cerrado al público.
En su pronunciamiento, desmintieron las acusaciones de secuestro o cobro de piso. Explicaron que una familia de ocho personas ingresó de manera irregular y acampó directamente en las instalaciones cerradas durante cuatro días, presuntamente introducidos bajo engaños por vecinos colindantes que forman parte del litigio.
Finalmente, la autoridad comunal puntualizó que el bloqueo con el mecate no fue para impedir el libre tránsito, sino una medida para exigir el respeto a los acuerdos de la asamblea y requerir la cuota correspondiente por los cuatro días de estancia y campamento en el lugar.









