Tras intensas negociaciones y un debate marcado por tensiones, el Pleno del Senado aprobó en lo general y en lo particular el dictamen del ‘Plan B’ de la reforma electoral. Con 87 votos a favor y 41 en contra, se avalaron modificaciones a los artículos 115, 116 y 134 constitucionales, así como varios transitorios, enfocados principalmente en reducción de privilegios, austeridad en el gasto público y ajustes en la integración de ayuntamientos. Sin embargo, el artículo 35 relativo a la revocación de mandato fue retirado del dictamen por completo.
La presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, explicó que persistían ‘puntos delicados’ sin consenso, especialmente con el Partido del Trabajo (PT). El coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, reconoció que se retiró el artículo 35 para ‘mantener la gobernabilidad del país y la estabilidad’. ‘No es una derrota para Morena. Es una coalición y hemos logrado reformar 113 artículos de la Constitución en 46 decretos’, defendió Mier.
El coordinador del PT, Alberto Anaya, anunció que su bancada votaría a favor en lo general, pero se separaría del artículo 35. Esta posición fue determinante para que la reforma avanzara sin romper la coalición. Legisladores del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano criticaron duramente la iniciativa. Manuel Añorve (PRI) la llamó ‘Plan Maduro’ y acusó a Morena de querer achicar a sus aliados y usar recursos públicos para campaña. Clemente Castañeda (MC) la calificó de ‘pifia’ por falta de exposición de motivos y contradicciones internas.
El debate subió de tono con intervenciones fuertes. La panista Mayuli Martínez y Lilly Téllez acusaron a Morena de tener nexos con el crimen organizado, lo que generó enfrentamientos verbales, incluyendo cruces entre Saúl Monreal y Lilly Téllez. La presidenta del Senado tuvo que intervenir en varias ocasiones para ordenar el debate. Gerardo Fernández Noroña defendió la reforma y calificó a la oposición de ‘pandilla de inútiles’ y ‘traidores a la patria’.
El dictamen aprobado será enviado a la Cámara de Diputados para su revisión y eventual aprobación final, conforme al artículo 135 constitucional. La reforma busca, entre otros puntos, reducir el financiamiento a partidos, ajustar la integración de ayuntamientos y promover austeridad, aunque perdió su elemento más polémico: la posibilidad de realizar la revocación de mandato de la presidenta Sheinbaum en 2027 junto con las elecciones intermedias.
Este resultado refleja las tensiones internas de la coalición Morena-PT-PVEM y la necesidad de concesiones para mantener la unidad. La oposición celebró la eliminación del artículo 35, mientras Morena lo presentó como un acto de responsabilidad para priorizar la gobernabilidad.








