Centenares de personas se congregaron este domingo 22 de marzo de 2026 en el centro de Guadalajara para denunciar la mala calidad del agua que reciben en sus hogares desde hace meses o años. La protesta pacífica inició alrededor de las 16:00 horas en el Andador Alcalde, cruce con Hidalgo, frente al Reloj Mundial —símbolo de la cuenta regresiva para el Mundial 2026—, donde los manifestantes portaron carteles con mensajes como ‘Queremos agua limpia, no más obras mundialistas’ y muestras de agua turbia, amarillenta o con sedimentos recolectadas de sus tomas domiciliarias.
La movilización fue convocada por colectivos ciudadanos, activistas y organizaciones como el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (IMDEC AC), quienes señalaron que al menos 200 colonias del Área Metropolitana de Guadalajara reciben agua con coloración inusual, mal olor, sedimentos y posible contaminación. Integrantes del IMDEC invitaron a llevar muestras para visibilizar el problema, advirtiendo que la situación pone en riesgo la salud de miles de familias y podría escalar a una crisis sanitaria si no se atiende de fondo.
Expertos de la Universidad de Guadalajara (UdeG) han confirmado en análisis de laboratorio niveles de turbiedad hasta 40 NTU —superando ampliamente el límite normativo de 3 NTU— y presencia de algas, restos vegetales, invertebrados y microorganismos en el agua distribuida. La problemática se atribuye a un sistema de distribución obsoleto con tuberías de hasta 80 años, mezcla con aguas residuales y falta de tratamiento adecuado en plantas como Miravalle, agravada por la contaminación del Río Santiago y la Laguna de Chapala.
Los manifestantes exigieron al SIAPA y autoridades estatales respuestas claras sobre las causas, un plan de remediación urgente, acceso equitativo al servicio, atención a riesgos sanitarios y fin a la corrupción en el organismo. Algunos señalaron que las quejas se acumulan desde 2025, con cientos de reportes atendidos sin resolución satisfactoria, y demandaron declarar emergencia sanitaria y una investigación por parte de la Conagua.
La protesta transcurrió sin incidentes mayores, con módulos informativos y consignas que ligaron la crisis hídrica con las inversiones en infraestructura para el Mundial 2026. El senador Carlos Lomelí Bolaños respaldó las demandas exigiendo acciones inmediatas. El SIAPA no emitió respuesta inmediata durante la manifestación, pero ha atribuido parte del problema a lluvias intensas y mantenimiento en redes, prometiendo revisiones y lavados de tuberías en colonias afectadas.
Este movimiento resalta la tensión entre el desarrollo deportivo y la prioridad de servicios básicos en Jalisco, sede clave del Mundial. Colectivos anunciaron que mantendrán presión si no hay avances concretos, invitando a más ciudadanos a sumarse en futuras acciones.









