Lo que debió ser una celebración por el primer aniversario del Hospital General de la Mujer y la Niñez Oaxaqueña se transformó en un acto de protesta pacífica encabezado por la Fuerza Independiente de Trabajadores de la Salud (Fintras).
Durante el mitin, la delegada general en Oaxaca, Cintia Cruz Castillo, y la representante sindical, Nayeli Martínez Hernández, denunciaron que, a 365 días de su inauguración, el nosocomio opera bajo condiciones críticas marcadas por la falta de insumos básicos, medicamentos y un déficit severo en la plantilla de personal que obliga a médicos y enfermeras a doblar turnos de manera insostenible.
Las portavoces señalaron que la vocación del personal no es suficiente para compensar la carencia de materiales de curación y equipo funcional, por lo que hicieron un llamado a las autoridades estatales y federales para intervenir.
Pidieron que en el entorno de trabajo, paren de inmediato al acoso laboral, la violencia psicológica y los abusos de autoridad.
Bajo la consigna de “cero tolerancia al hostigamiento”, los trabajadores reafirmaron que la salud pública de Oaxaca requiere dignidad, seguridad y recursos reales para dejar de “hacer magia” y comenzar a ofrecer una atención de calidad garantizada.









