Asesinatos, feminicidios, agresiones sexuales, hostigamiento, amenazas, detenciones arbitrarias, discriminación y despojos e intentos de despojo, son sólo algunas de las violaciones a los derechos humanos que sistemáticamente se cometen en Oaxaca ante la complacencia y complicidad de los gobiernos federal, estatal y municipal, condenaron 32 agrupaciones que conforman la Acción Colectiva por los Derechos Humanos.
Las y los activistas denunciaron que todos los niveles de gobierno, sin excepción, registran claras deficiencias en el respeto a las garantías universales, lo que, en su máxima expresión, se ha traducido en el asesinato de 32 activistas y.
Luego de presentar un seguimiento al primer informe sobre las condiciones de seguridad y derechos humanos que prevalecen en el estado, el colectivo condenó que se registran francos atentados en contra de los derechos de activistas, mujeres, personas con discapacidad y población de la diversidad sexual, así como vulneraciones al derecho a la salud, seguridad, ambiente sano y en la participación política de ciudadanas.
Un ejemplo de sus denuncias, resaltó, es el caso de los abusos que sufren las familias y comuneros/as de Rancho Ardilla y Rancho Minas, del municipio de San Pedro y San Pablo Ayutla, que han sido perseguidas por parte de autoridades municipales y agrarias del Municipio de Tamazulapam del Espíritu Santo.
También denunció la impunidad en que prevalecen los ataques e intimidaciones recibidos a consecuencia de la defensa del agua y el territorio de San Pedro y San Pablo Ayutla Mixe, que realiza Laura Cleotilde Morales Juárez.
Indicaron que la activista cuenta con medidas cautelares, y es beneficiaria del Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas; sin embargo, todas esas medidas no han evitado ni las violaciones a sus derechos humanos, como tampoco su derecho a defender derechos.
En ese mismo sentido, indicaron que durante los primeros dos años y medio de la actual administración, se registraron en Oaxaca 44 personas agredidas individualmente y 70 actos de agresión contra grupos, comunidades, colectivos, organizaciones o movimientos sociales.
“De todas las agresiones registradas, 27 fueron catalogadas como atentados a la vida, abarcando tres tipos de agresiones: homicidio, ejecución extrajudicial y desaparición forzada. En estos actos de agresión se privó de la vida y asesinó a un total de 32 personas defensoras”.
Agregó: “Un aspecto preocupante que sobresale en este monitoreo es que el Istmo de Tehuantepec destaca con el 50% de todas las agresiones registradas que se relacionan con el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), un proyecto que cataliza las agresiones contra personas defensoras en la región”.
De diciembre de 2022 a diciembre de 2025, en la entidad han ocurrido 287 casos de asesinatos de mujeres.
“De acuerdo con el Observatorio de Violencia Feminicida de GESMujer, 83 lamentables casos han sucedido en el 2025, de los cuales un 14% correspondieron a niñas y adolescentes menores de 18 años”.
El Istmo de Tehuantepec, con un 29 por ciento; Valles Centrales y la Costa con otro 19 por ciento, constituyen las regiones con el más alto nivel de violencia feminicida.
“Es el hogar con un 33 por ciento, donde niñas y mujeres han sido asesinadas de manera violenta”.
Señaló que la declaratoria de alerta por violencia de género en 40 municipios de Oaxaca ha sido insuficiente.
“Desde el 2018 a la fecha se han registrado 788 indignantes casos. No existen políticas públicas que atiendan, con perspectiva intercultural y antirracista los Matrimonios y Uniones Infantiles y Forzadas (MUIF).







