La estabilidad económica de Juchitán de Zaragoza es crítico alerta el Grupo Empresarial y Comercial del Istmo sobre el deterioro sostenido de las condiciones de seguridad en la región.
De acuerdo con el sector productivo, la escalada de hechos violentos en el último año no solo ha fracturado la paz social, sino que ha provocado una disminución del 40% en las nuevas inversiones.
Esta crisis financiera pone en riesgo la generación de empleos y el crecimiento de una zona considerada estratégica para los proyectos de desarrollo nacional del Gobierno Federal.
El impacto en el comercio local es alarmante y devastador, con estimaciones que indican que más del 30% de los establecimientos han registrado caídas severas en sus ingresos.
El hostigamiento delictivo ha llegado a tal grado que al menos un 15% de los negocios han tenido que cerrar sus puertas, ya sea de forma temporal o definitiva, debido a extorsiones, amenazas directas y los altos riesgos operativos.
Esta situación ha forzado la reducción de horarios de atención y la cancelación de rutas de servicios, generando pérdidas millonarias que afectan desde pequeños comercios hasta empresas consolidadas.
Más allá de las cifras financieras, los empresarios manifestaron una profunda preocupación por el daño psicológico que esta ola de criminalidad está infligiendo en la población, especialmente en la niñez.
El sector denunció que los actos delictivos ya no se limitan a la vía pública, sino que han alcanzado entornos escolares, exponiendo a menores a situaciones de miedo y ansiedad que comprometen su desarrollo integral.
Esta normalización de la violencia en espacios educativos es vista por el gremio como una herida grave al tejido social que compromete el futuro de la comunidad a largo plazo.
Ante este escenario, el Grupo Empresarial y Comercial del Istmo emitió un llamado urgente al Gobierno Federal para que intervenga de manera inmediata mediante el fortalecimiento de las estrategias de seguridad.
La exigencia principal radica en una presencia efectiva de las fuerzas federales y una coordinación real entre los tres niveles de gobierno para restablecer el estado de derecho y la gobernabilidad.
Por otra parte, la comunidad médica del Istmo se sumó a la indignación por la ola de violencia que sacude la región del Istmo, en un pronunciamiento público reprocharon la impunidad.
“Como sociedad médica no podemos concebir tanta violencia y tanta impunidad, dentro de nuestra preparación profesional, se nos inculco el amor al prójimo y la protección del mismo, por ello este llamado a las autoridades correspondientes a tomar las medidas necesarias para contener los más pronto posible estos actos violentos que vulneran a nuestra sociedad”, apuntaron.








