La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) reanudaron esta mañana sus protestas en Oaxaca, en el marco del segundo día del paro de labores de 72 horas convocado por el sindicato disidente.
Tal y como ocurrió este miércoles, maestras y maestros se movilizarán en cinco de las ocho regiones que conforman esta entidad del sur del país.
En la región del Istmo de Tehuantepec, los trabajadores de la educación tomaron a partir de las 9:00 de la mañana, los accesos a la refinería Antonio Dovalí, en Salina Cruz.
El resto de las contingentes continuarán con el plan de acción que gira en torno a la toma de oficinas gubernamentales, cadenas comerciales, casetas de peaje e instalación de Pemex, así como el plantón instaurado en el corredor de Palacio de Gobierno, en el Zócalo de la ciudad.
La protesta de los maestros mantiene cerradas alrededor de 13 mil escuelas de nivel básico de las ocho regiones de Oaxaca.
En la zona metropolitana y la región de Valles Centrales, las protestas se realizan en Ciudad Judicial, Ciudad Administrativa y Palacio de Gobierno, así como los centros comerciales Plaza Oaxaca, Plaza del Valle, Sams y Macroplaza, además de la “liberación” de la caseta de peaje de San Pablo Huitzo, en la carretera Oaxaca-Cuacnopalan.
En la región de la Costa, los maestros toman cadenas comerciales en San Pedro Pochutla, Pinotepa Nacional y Putla de Guerrero, y la caseta de peaje de Ventanilla en la carretera Oaxaca-Puerto Escondido.
En la región del Istmo de Tehuantepec tomaron los accesos de la refinería Antonio Dovalí, en la Cuenca del Papaloapan las casetas Caracol y Papaloápam y en la Cañada oficinas gubernamentales y tiendas.
La Sección 22 de Oaxaca informó esta mañana que la CNTE rechazó una mesa de negociación propuesta por el gobierno federal con la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Gobernación (Segob).
Lo han anterior en seguimiento al Acuerdo Nacional que gira en torno a que su exigencia es una mesa directamente con la presidenta Claudia Sheinbaum.
El magisterio disidente también demanda la abrogación total de la reforma educativa de 2013 y de la ley del ISSSTE de 2007.








