Tras una audiencia de casi 12 horas en los Juzgados de Puente Grande, Jalisco, un juez vinculó a proceso a Omar Bravo Tordecillas, exdelantero estrella de Chivas y la Selección Mexicana, por abuso sexual infantil agravado. Bravo, de 45 años, fue detenido el 4 de octubre en Zapopan por la Fiscalía de Jalisco, acusado de abusar de una menor en múltiples ocasiones desde 2019, cuando la víctima tenía 11 años. El juez impuso prisión preventiva oficiosa por seis meses, considerando riesgo de fuga y peligro para la víctima.
La querella, presentada el 30 de septiembre por la Vicefiscalía en Investigación Especializada en Atención a Mujeres, Niñas, Niños y Adolescentes, Razón de Género y Familia, detalla abusos en Guadalajara, con pruebas como testimonios, peritajes psicológicos y médicos. Bravo, máximo goleador histórico de Chivas con 160 goles, se abstuvo de declarar; su defensa pidió duplicidad del término constitucional hasta el viernes 10 de octubre para preparar argumentos, pero el juez rechazó la solicitud.
El secretario de Gobierno de Jalisco, Salvador Zamora, reveló más denuncias contra Bravo, afirmando: ‘Conozco a Omar desde hace años, pero no podemos tapar el sol con un dedo. El abuso sexual infantil es grave y quien la hace, la paga’. El gobernador Pablo Lemus reiteró cero impunidad. Bravo, quien jugó en Deportivo La Coruña, Tigres y Cruz Azul, enfrenta hasta 20 años de prisión según el Código Penal de Jalisco.
La defensa alega ‘recovecos’ en la investigación y buscará alternativas legales. Bravo, director técnico y empresario, no ha comentado públicamente. La FGJ Jalisco continúa peritajes, mientras colectivos feministas exigen justicia y prevención de abusos en el deporte.
