La tercera era de Javier Aguirre como timonel de la selección mexicana de fútbol está comenzando, y en su enfrentamiento con el selectivo canadiense culminaron 0-0, en un partido muy ríspido, con muchas patadas y sin idea de juego.

Además, se registró una de las peores entradas de afición a un estadio en los Estados Unidos, con tan solo 32 mil asistentes.

El combinado azteca tendrá una prueba muy dura de cara al próximo Mundial de 2026 si quiere recuperar a la afición y superar etapas en competencias internacionales, algo que no logran desde hace más de una década.

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