La Arquidiócesis Primada de México resaltó el proceso manual que se realizaba desde el 6 de abril de 1996 cuando se ajustaban las manecillas del reloj de Catedral Metropolitana.

En sus redes sociales anunció el fin de este proceso, “ya no se volverá a ver a nadie asomándose dos veces al año para hacer los cambios que el Horario de Verano demandaban”.

Informó que a través de la pequeña puerta que se ubica casi al centro de su carátula, el responsable de hacerlo -don Hilario- se asomaba para aplicar el ajuste.

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#fotos Alfredo Márquez