El sacerdote católico Wilfrido Mayrén Peláez, párroco de la iglesia del Barrio de Xochimilco, exigió a los servidores públicos de la entidad renovar su compromiso con la verdad y la justicia y defender a la sociedad ante la ola de violencia y los grupos criminales que operan en Oaxaca, pues, de lo contrario, los llamó a renunciar a sus puestos y enrolarse abiertamente en los grupos delictivos.

Ante los hechos delincuenciales que se registran en lugares como Juchitán de Zaragoza y la detención de presidentes municipales, como Héctor Sánchez, y de otros funcionarios de primer nivel, como el síndico Segundo de Oaxaca de Juárez, por presuntos vínculos con delincuentes, el exapoderado legal de la Arquidiócesis de Antequera resaltó que es muy importante que los funcionarios “retomen la verdad y la justicia y se pongan al servicio del pueblo que deben servir, porque a eso se deben… se deben al pueblo”.

En entrevista, sostuvo que Oaxaca, al igual que el país, permanece en una crisis de violencia y que los servidores públicos que no están comprometidos con la verdad y la justicia están implicados en actos ilícitos.

«Las autoridades, sin duda, tienen un compromiso ineludible y su compromiso es con la verdad y con la justicia», señaló el sacerdote al ser consultado sobre la inseguridad y las últimas detenciones efectuadas por las autoridades ministeriales. «Si no hay compromiso con la verdad y con la justicia, evidentemente están involucrados, porque son parte de esa violencia que ataca al pueblo. Entonces, es muy importante que retomen la verdad y la justicia y se pongan al servicio del pueblo que deben servir, porque a eso se deben. Y si no quieren servir, que renuncien y que sean parte de esas células que destruyen la felicidad, la paz y la dignidad del pueblo».

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Mayrén Peláez, ex vocero de la Arquidiócesis de Antequera, también resaltó que la sociedad tiene responsabilidad en la descomposición del tejido social.

«Vamos al precipicio». Advirtió que si la sociedad oaxaqueña continúa bajo esa tónica, “vamos al precipicio”. “Hay una sociedad que se ha descompuesto porque nos falta realmente amar, amar verdaderamente”. Señaló que se han perdido los valores y principios, y que todo eso se aprende desde el hogar. Aseguró que, si se sigue por ese camino, la violencia seguirá apoderándose de las calles y de las familias, y urgió a recobrar una paz auténtica, nacida de la justicia, que conduzca a una sociedad donde realmente se respire serenidad.