Personal médico, especialistas, enfermeras y trabajadores administrativos del Centro de Alta Especialidad (CAE) Dr. Rafael Lucio marcharon este domingo 13 de septiembre de 2026 por las calles de Xalapa, Veracruz, para denunciar que el desabasto de insumos básicos y fármacos especializados mantiene al hospital al borde de la inoperatividad.
El contingente recorrió la avenida Manuel Ávila Camacho hasta llegar a la sede del Palacio de Gobierno, donde realizó una protesta pública para exigir la intervención directa de la gobernadora Norma Rocío Nahle García.
Durante la concentración, el doctor Carlos César Castillo dio lectura al pliego petitorio de la comunidad hospitalaria, en el que se expusieron seis demandas centrales dirigidas a los Servicios de Salud de Veracruz y al esquema federal IMSS‑Bienestar.
Los manifestantes solicitaron que el Consejo Estatal de Salud evalúe una declaratoria de emergencia en salud para la entidad, debido a la vulnerabilidad operativa generada por la falta prolongada de reactivos de laboratorio, instrumental quirúrgico, mantenimiento a tecnología médica y materiales esenciales de curación.
La movilización incluyó consignas y lonas con reclamos directos contra el delegado estatal de IMSS‑Bienestar, Roberto Ramos Alor, a quien los manifestantes exigieron dejar el cargo. El descontento del personal creció tras declaraciones previas del funcionario en las que sugirió suspender las intervenciones quirúrgicas en caso de no disponer de material suficiente, postura que los trabajadores consideraron contraria al derecho constitucional a la salud consagrado en el artículo 4 de la Carta Magna.
Felicia León, trabajadora social con más de tres décadas de servicio y pionera del CAE desde su inauguración en 1989, relató que el hospital vive su etapa más crítica por la ausencia de insumos elementales como jeringas, guantes, batas e incluso papelería de control interno.
La empleada explicó que la falta de herramientas médicas ha obligado a reprogramar y suspender cirugías programadas, afectando a pacientes de escasos recursos provenientes de diversos municipios veracruzanos, al tiempo que el propio personal realiza colectas económicas de su salario para adquirir material desechable de primera necesidad.
El pronunciamiento médico también demandó frenar presiones administrativas o académicas contra los médicos residentes e internos que han visibilizado las carencias del nosocomio, así como el inicio de un proceso de basificación para los trabajadores que laboran bajo contratos de suplencia o eventuales.
Por su parte, la delegación de IMSS‑Bienestar emitió una tarjeta informativa en la que desconoció las expresiones emitidas en mesas de trabajo previas, asegurando que entre el 31 de agosto y el 7 de septiembre distribuyó 4 millones de piezas de medicamentos en la entidad y proyecta la entrega de 3.8 millones de piezas adicionales para mitigar el desabasto en la red estatal.
