La noche de este lunes 31 de agosto, un apagón masivo afectó a miles de usuarios en los estados de Chiapas, Quintana Roo, Yucatán y Campeche. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) atribuyó la interrupción del suministro a actos de vandalismo contra los aisladores de dos líneas de alta tensión de 400 kV, que provocaron la salida de operación de ambas líneas.
La paraestatal informó que, tras un despliegue de personal especializado y la sincronización de centrales generadoras como la Riviera Maya y Valladolid, logró restablecer el servicio al 100 % de los usuarios afectados. En su comunicado oficial, la CFE aseguró que mantiene coordinación con los gobiernos estatales y municipales para atender cualquier eventualidad.
Sin embargo, la versión oficial contrasta con la experiencia de muchos habitantes de la península, quienes han reportado en redes sociales que el servicio no se ha normalizado por completo. Usuarios de Chetumal, Mérida, Tizimín y Cancún han denunciado que, aunque el suministro regresó, continúan enfrentando cortes intermitentes, bajo voltaje y “falseos” que han dañado electrodomésticos y afectado negocios. Estas quejas recurrentes se han intensificado durante la temporada de calor extremo, cuando la demanda eléctrica alcanza sus picos más altos.
La CFE no ha emitido un pronunciamiento adicional sobre estos reportes ciudadanos. El apagón del lunes se regustra tras una una serie de fallas eléctricas que han afectado al Sureste en los últimos meses.
