Poco más del 52 por ciento de los mil 913 jóvenes convocados en la sede de la ciudad de Oaxaca acudieron este jueves a presentar el examen de control para el ingreso a licenciatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
De acuerdo con registros oficiales, durante los dos primeros bloques de aplicación de la prueba, los cuales se realizaron de 9:00 a 12:00 horas y de 13:00 a 14:00 horas, participaron 602 alumnos divididos en 293 personas en el primer turno y 309 en el segundo.
Mientras tanto, en el último bloque, que fue evaluado entre las 17:00 y 20:00 horas acudieron, según estimaciones, entre 300 y 400 alumnos.
Todos los aspirantes eran procedentes de Chiapas, Tabasco y los locales Oaxaca.
Durante la mañana, la Dirección de Comunicación Social de la UNAM informó que de los mil 913 convocados, descargaron su cita y eran esperados mil 239 aspirantes, pero únicamente llegaron a la sede entre 900 y mil.
“Siempre hay algunos (jóvenes) que por alguna razón no se presentan. Aquellos que, por ejemplo, un joven que tenía una competencia deportiva y en su momento lo demostró se le recalendarizó, se la mandó a otro turno”, argumentó el rector, Leonardo Lomelí, tras su llegada a la sede del examen, minutos después de las 10 de la mañana y tras haberse contabilizado 293 aspirantes en el primer grupo que ingresó a las instalaciones del hotel San Felipe, situado al norte de la ciudad de Oaxaca, en San Felipe del Agua.
A pesar de lo anterior el Rector sostuvo que los exámenes de control cumplirán con su cometido de depurar a los estudiantes que ingresarán el próximo ciclo escolar y dejar solo a aquellos que realmente merecen estar en la Universidad.
“Para dar certidumbre no solo a ellos y su familia sino a la nación de que ingresaran aquellos que cuentan con el suficiente conocimiento.”
Ausencia de Brisa
Sin embargo, la prueba de este día en Oaxaca estuvo marcada por la ausencia de la estudiante zapoteca Brisa Nisdany García Santiago, quien obtuvo puntaje perfecto en la primera prueba de admisión, pero a la que no le fue permitido el registro para este examen de control.
Brisa, junto a su padre, Pablo García, llegó desde las 7 de la mañana a la sede de esta evaluación para exigir, entre llanto, una explicación del porqué su exclusión.
“Que me digan cuál es el motivo por el cual no me dejan presentar el examen, el cual estoy dispuesta a presentar para demostrar que mi lugar fue limpiamente (obtenido)”, dijo.
“Únicamente que me den el motivo por el cual no me permiten hacer el examen y ya con eso (tengo suficiente)”, refirió la adolescente de 17 años originaria de San Baltazar Guelavila.
El rector Leonardo Lomelí sostuvo que la próxima semana funcionarios de la UNAM estarán en Oaxaca para analizar el caso de Brisa y dar una respuesta definitiva antes de la publicación de los resultados.
El funcionario no se comprometió a un resarcimiento.
A la familia envió un mensaje: “Que serán atendidos y todo aquello que se tenga que explicar será explicado oportunamente…”.
—¿Se va a resarcir?, consultó el reportero.
—Se va a revisar, respondió Lomelí.
La prueba
La prueba en Oaxaca comenzó a las 9 de la mañana, con un primer bloque de 293 alumnos que tuvo 3 horas para responder los 120 reactivos de la evaluación.
El primero en terminar fue el oaxaqueño Alexander Soriano, alrededor de las 10 de la mañana con 15 minutos.
“(Me siento) bien. Creo que fue más complicado que el primer examen. Venían temas que la verdad no había visto bien y otros temas que ya había estudiado”, indicó.
El segundo grupo fue integrado por 309 aspirantes y presentó la prueba a partir de la 1 de la tarde y tuvo como límite las cuatro de la tarde.
El último grupo, integrado por alrededor de 400 integrantes, ingresó a las 5 de la tarde y tenía previsto salir a las 8 de la noche.
Versiones encontradas
Entre los asistentes hubo versiones encontradas, pues los jóvenes que no pudieron ingresar a la UNAM en la evaluación pasada se mostraron satisfechos con el nuevo examen, mientras que los que habían logrado aprobar lamentaron que hayan tenido que desplazarse a esta nueva sede, cuando ya habían ganado un puesto.
“No estoy muy de acuerdo, pero es la opción, si querías entrar tenías que venir. No estoy muy de acuerdo porque por unos pagamos todos”, indicó Selena López, una joven procedente del estado de Chiapas.
