México atraviesa por “una ola de violencia sin precedentes en la historia moderna” contra los periodistas, producto de “muchos años de negligencia” por parte del Estado, condenó este sábado el representante en el país del Comité de Protección a Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés), Jan Albert Hootsen, tras el asesinato de Alejandro Leyva Aguilar.

La organización criticó que el asesinato de Alejandro Leyva en Oaxaca haya sido el quinto que se registró en México en seis semanas, sin ningún tipo de reacción de las autoridades.

“Estamos en una crisis relacionada con la libertad de expresión en México. El muy lamentable asesinato de Alejandro Leyva Aguilar fue el quinto en aproximadamente seis semanas, el cual representa una ola de violencia prácticamente sin precedentes en la historia moderna de México contra la prensa.

“Yo creo que estamos viendo el resultado de muchos años de negligencia por parte del Estado mexicano ante el combate a la impunidad, ante la violencia contra los y las periodistas y también un poco el desprecio que se está ejerciendo desde los más altos niveles del poder ante el fenómeno de la libertad de expresión”, acusó.

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“No vemos en ningún lado un discurso de rechazo, por ejemplo, de parte de la Presidenta de la República, o por parte de los gobernadores ante esa violencia”, subrayó.

Indicó que la crisis de violencia contra reporteros se da en un contexto de un país con leyes que no se cumplen e instituciones que no hacen su labor.

“México es un país de leyes e instituciones, pero de leyes que no se implementan e instituciones a las que les falta voluntad política de realmente actuar”, manifestó.

Hootsen apuntó que desde 1992, en México han sido asesinados más de 160 periodistas, pero en solo un caso ha habido una sentencia en contra de los responsables materiales e intelectuales.

Además, apuntó que México es el país sin guerra donde más reporteros han sido ultimados y también es el primer lugar a nivel mundial en desapariciones de comunicadores.

A ello se suma que los gobernantes de los estados, cada que un periodista es asesinado buscan politizar el tema.

“Vemos una lamentable tendencia de grupos políticos de politizar el caso con el fin de no dañar la imagen de un gobierno”.

A pesar de lo anterior, calificó como positivo que las indagatorias por el ataque contra Alejandro Leyva hayan sido atraídas por la Fiscalía General de la República (FGR), pues consideró que las fiscalías locales no cuentan con personal capacitado para resolver los casos o, en su defecto, les falta voluntad política para hacerlo.

“Nosotros siempre urgimos a la Federación de atraer todos esos casos contra periodistas, y, de hecho, el Código Nacional de Procedimientos Penales permite esto cuando hay, por ejemplo, involucramiento de funcionarios públicos”, refirió.

“Lo consideramos importante porque cada vez cuando pasa un asesinato, desaparición o privación ilegal de la libertad a un periodista o un caso de tortura, obviamente vemos que las fiscalías a nivel estatal no están lo suficientemente preparadas o les falta la voluntad política de realmente emprender investigaciones apropiadas”.

Abundó que “hoy el hecho de que el asesinato de Alejandro Leyva haya sido atraído por la FGR es un avance, yo lo considero positivo; sin embargo, no quiero de ninguna forma decir que este caso se va a resolver”.

Reiteró que de 160 asesinatos documentados por el organismo en manos de la Federación, únicamente uno ha llegado a sentencia.

“Es decir, tampoco la Federación tiene la mejor trayectoria de realizar o lograr justicia completa en el caso de asesinatos, pero en lo general al menos tiene más éxito que las fiscalías estatales”, comentó.

Jan Albert Hootsen pidió a la opinión pública presionar a las autoridades para que cumplan con su labor.

“Tenemos que mantener muy firme la opinión pública, seguir presionando porque sólo la expresión popular mueve a las instituciones de México”.

Asimismo, el Comité de la Protección a Periodistas llamó a todos los niveles de poder en México a reconocer la importancia de la labor periodística y la defensa de la libertad de expresión.

“El factor principal que está incentivando estos crímenes contra periodistas es la impunidad. ¿Por qué? Es muy sencillo: si tú tienes la voluntad y los recursos para agredir a un periodista y sabes que solo el dos por ciento de los casos reportados la persona llega a ser detenida y recibe una sentencia condenatoria, es una situación de costo beneficio. El costo es bajo y el beneficio algo cuando quieres cometer una agresión contra periodistas”.