La Secretaría de Salud y Cofepris, dio a conocer que los análisis realizados por ambos países no detectaron el parásito en las muestras recolectadas. La investigación se apegó a los protocolos internacionales.
Cofepris explicó que la asociación del brote en Estados Unidos con el consumo de lechugas se basa en una asociación epidemiológica (sospechas derivadas de entrevistas a pacientes y estudios estadísticos), y no en pruebas analíticas de laboratorio que constituyan evidencia positiva del parásito en productos agrícolas.
Tras una visita de inspección y verificación sanitaria del 18 al 20 de julio en la planta de Taylor Farms México, Cofepris no encontró evidencia del parásito. Las pruebas del Laboratorio Nacional de Referencia de la Cofepris arrojaron resultados negativos a Cyclospora cayetanensis. Se analizaron 10 muestras de lechuga (cinco de materia prima y cinco de producto procesado) y cuatro muestras de agua, mediante métodos moleculares estándar de PCR en tiempo real.
Además, se subrayó que la muestra que arrojó un resultado falso positivo, reportada por la FDA el 19 de julio, se obtuvo de un lote retenido en la aduana de Laredo, Texas, que nunca ingresó a territorio estadounidense.
