Oaxaca registra en 2026 la ocupación hotelera más baja desde el paso de la pandemia de Covid‑19, con un porcentaje de habitaciones ocupadas que fluctúa actualmente en 38 por ciento y una leve aspiración de que mejore entre dos y cuatro por ciento durante la semana venidera, lamentó este sábado el presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Oaxaca, José Luis Bustamante del Valle.

El empresario consideró, en entrevista, que el desplome en la ocupación hotelera, de hasta 12 por ciento en comparación con 2025 y de hasta 50 por ciento en comparación con los niveles antes de la pandemia de Covid‑19, se debe a dos factores principales: primero, a las deficientes acciones de gobierno, como son una mala campaña de promoción de la Guelaguetza en el ámbito nacional e internacional por parte de la Secretaría de Turismo, que encabeza Saymi Pineda, y la mala determinación de reproducir ediciones de los Lunes del Cerro durante todo el año en prácticamente todos los estados del país e incluso de Estados Unidos, lo que ha provocado el desinterés del público.

“El año pasado a estas fechas teníamos aproximadamente entre un 48 o 50 por ciento de ocupación; ahorita estamos sobre el 38 por ciento; a lo mejor llegamos al 40, pero un 10 por ciento es una cantidad muy fuerte en el tema del hospedaje”, criticó.

El empresario también concluyó que la baja ocupación hotelera de este año puede deberse a un incremento desmedido de la ocupación de Airbnb.

“Desafortunadamente quiero decir que desde el mes de abril, mayo y junio, han sido muy malos meses para la hotelería en Oaxaca y el mes de julio no está pintando muy bien: estimamos que haya una ocupación máxima de 38 por ciento en la mayoría de los hoteles”, manifestó el líder empresarial.

Bustamante del Valle sostuvo que la actual ocupación hotelera en Oaxaca representa una precipitación de entre 12 y 10 por ciento en comparación con el 50 por ciento de demanda que registró Oaxaca durante 2025 en esta misma época del año.

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El presidente de Hoteles y Moteles explicó que desde la contingencia sanitaria, Oaxaca había registrado ligeras recuperaciones que habían llegado hasta el 60 por ciento de demanda de cuartos de hotel durante la Guelaguetza hasta que ello fue interrumpido por la precipitación de este 2026.

“Al haber una ocupación muy baja en hotelería va a dar como consecuencia, también, una baja afluencia en los restaurantes porque si no hay camas ocupadas tampoco va a haber mesas ocupadas, y esto mismo va a afectar al sector de autotransporte particularmente a los taxistas.

Pide consultar a todos los sectores turísticos

“Vale la pena que se haga una encuesta, unas preguntas, a ese sector de la transportación y como consecuencia en el resto de la cadena de valor de Oaxaca: si tenemos huéspedes va a haber comensales en los restaurantes, los taxistas a quienes transportar, los mercados tienen que venderles sus insumos a los restaurantes y como consecuencia el sector agrícola y agropecuario del estado; los campesinos, las tortilleras y, particularmente, para mí, la cadena más débil es el caso de los artesanos, pero por otro lado también los guías de turistas”, explicó.

Rechaza estimaciones oficiales

Bustamante rechazó las cifras oficiales de estimación en la ocupación hotelera, la cual, según las dependencias, llegará al 80 por ciento, pues el representante de la IP sostuvo que el gobierno de Oaxaca matizará el desplome con el argumento de que las delegaciones que participan en los Lunes del Cerro también hacen un uso intenso de los cuartos de hotel de 2 y 3 estrellas.

No obstante, señaló que, aunque evidentemente es benéfica esa derrama, aquél es un mercado diferente al turismo nacional e internacional que también debe llegar, pues los visitantes que acuden bajo una dinámica recreativa gastan en gastronomía, artesanías, guías y en otro tipo de rubros, como los tours o excursiones, algo que, entendiblemente, no hacen a gran escala los viajantes que integran las delegaciones.

“Todo el país está mal, pero particularmente Oaxaca como destino turístico, que la gente siempre lo ha considerado como algo interesante algo importante, desafortunadamente no hemos tenido la presencia que queremos.

Por un lado, siento que la promoción turística que se ha llevado durante estos primeros seis meses del año no ha sido la adecuada; la forma en la que se hace la promoción.

Por otro lado, al estar sacando de Oaxaca la Guelaguetza para todos los estados de la república, para algunos estados de la Unión Americana, la gente al ver la representación de la Guelaguetza ya no tiene ningún interés en venir a Oaxaca y sentir las fiestas de la Guelaguetza”.

Indicó que para el consumidor “una cosa es que tú lo veas en un video, que tú lo veas en fotos, que el sentir la emoción y la vibración a la hora que estás viendo de manera presencial las actividades. Considero que es un error que se esté llevando la Guelaguetza a todos los estados de la república, a muchos estados de la Unión Americana. La promoción tiene que ser de tipo visual”.

Oídos sordos

Denunció que todas esas observaciones las han hecho ante la titular de la Secretaría de Turismo, Saymi Pineda, quien ante la IP promete que va a atender las inquietudes, pero, en la práctica, eso no ocurre.

Asimismo, consideró que la funcionaria, catalogada como una de las más cercanas al gobernador Salomón Jara, ha echado mano de empresas inexpertas en la promoción turística, lo que ha derivado en el fracaso de las campañas de atracción.

Promoción “amateur”

“Hemos intentado que realmente la promoción tenga otra dinámica, que hagamos unos muy buenos videos con empresas que realmente se dediquen a promover el turismo en Oaxaca y a nivel nacional, pero tiene que haber una selección.

“No puede ser promociones con empresas amateurs porque el final del día los resultados son los que tenemos actualmente”, condenó.

Incluso, urgió a la Secretaría de Turismo capacitar a su personal, pues a pesar de que la dependencia ofrece capacitaciones para hoteleros, restauranteros y prestadores de servicio, “no sé qué capacitación le dé a su propio personal para ver efectivamente qué líneas son las adecuadas para poder promover que el turismo venga a la ciudad”.

Apuntó que el sector hotelero de Oaxaca ha hecho diversos balances mensuales y todos apuntan a una desaceleración del rubro, lo cual también provocó que durante abril, mayo y junio los establecimientos de hospedaje reportaran demandas de entre 28 y 36 por ciento.

Ello, sostuvo, también ha comenzado a ocasionar que algunas empresas, principalmente nacionales, estén alertando por la existencia de pérdidas o, al menos, menores márgenes de utilidad que los previstos.

En comparación con los valores previos a la pandemia, a partir de la segunda semana de julio, días previos a la Guelaguetza, los hoteles de la zona metropolitana deberían estar con un registro de 80 por ciento de ocupación.

Airbnb, otro problema

En segundo término, señaló que la disminución de huéspedes podría también ser influenciada, en un porcentaje, por el crecimiento de los Airbnb, casas o departamentos que son rentados durante cortos periodos, pero que ofrecen espacios mayores en comparación de las habitaciones de hotel.

La falta de regulación de esos inmuebles ha provocado, también, detrimentos para los hoteles, pero de igual manera para los restaurantes, pues los turistas al contar con la posibilidad de tener acceso a una estufa y una instalación de gas en las casas que rentan individual o compartidamente, optan por comprar alimentos instantáneos y evitan acudir a mercados o restaurantes.

“Es una realidad, la cadena de valor se ve rota por ese tipo de establecimientos… (los turistas) van a los supermercados o algunas otras áreas y ahí se compran sus alimentos y ya no se vive la experiencia de venir a Oaxaca”.

De hecho, el líder indicó que expertos en turismo y otros empresarios han calificado a ese rubro como turismo de OXXO, al ser visitado antes que prefieren comprar “hamburguesas” o “salchichas” en aquellas tiendas de conveniencia y no gastar en los establecimientos de origen oaxaqueño.

En ese sentido, consideró que las autoridades deben aumentar la promoción de Oaxaca para que el turismo no sea estacional, sino que la afluencia se mantenga durante la mayor parte del año, pues de esa manera todos los sectores permanecerán beneficiados.

Indicó que Oaxaca cuenta con la riqueza cultural, natural y gastronómica suficiente para crear eventos.

“Nosotros presentamos en enero a la Secretaría de Turismo un plan, un programa, que esperemos que el próximo año se pueda hacer una realidad; también lo presentamos a la Secretaría de Economía”.

El proyecto enviado a las autoridades considera que es necesario distribuir en los 12 meses del año, con énfasis en mayo y junio así como agosto y septiembre, las fiestas culturales que han sido ideadas durante los últimos años a efecto de reforzar las fechas emblemáticas de Oaxaca como son Semana Santa, Guelaguetza, Muertos y Fin de Año.

“No tiene sentido hacer la Feria Gastronómica en Guelaguetza, hacer la Feria de las Artesanías en Guelaguetza, hacer la Feria del Mezcal en Guelaguetza porque eso no te lleva a nada”.

Como ejemplo, indicó que los empresarios han sugerido que la Feria del Mezcal, en un intento de aprovechar el arraigo que comienza a generar, se realice en el mes de septiembre con el objetivo de vincular el auge de esa bebida con la identidad nacional del mes patrio.