Ciudad de México. – Cientos de agricultores provenientes del estado de Sinaloa se movilizaron en la capital del país con rumbo a las cámaras de Diputadas y Senadores para denunciar el abandono institucional y la asfixia económica que padece el sector hidroagrícola. Los manifestantes exigieron de manera urgente un diálogo directo con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, advirtiendo que la falta de apoyos y la actual política de importaciones los tiene al borde de abandonar definitivamente la actividad agrícola.

La protesta civil (que en diversos puntos del trayecto enfrentó el encapsulamiento por parte de fuerzas de seguridad) concentró las demandas de pequeños, medianos y grandes productores de maíz y granos básicos. Los trabajadores del campo denunciaron que las reglas comerciales vigentes permiten una competencia desleal con productos extranjeros que ingresan al mercado nacional con precios por debajo de los costos reales de producción locales, lo que ha reducido la siembra en la entidad a la mitad de su capacidad operativa.

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Los líderes de la movilización, entre ellos Servando Valdés, de Campesinos Unidos del Estado de Sinaloa, y el productor Tírat Mendino, explicaron que el sector se encuentra desprotegido tras la desaparición de la Financiera Rural, una medida que los dejó sin acceso a créditos públicos y bajo el control de los reguladores financieros privados. “Los insumos están por los cielos y el gobierno nos tira con una cantidad diciendo que con eso basta, pero allá tenemos tirado el campo”, señalaron durante la marcha, desmintiendo las afirmaciones oficiales sobre la supuesta atención prioritaria al agro mexicano.

La exigencia central de los contingentes es la modificación de la política de comercio exterior, puntualizando la necesidad de excluir los granos básicos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). De acuerdo con los manifestantes, este marco impide que el Estado regule de forma soberana las importaciones, beneficiando a grandes marcas internacionales (como Cargill) y amenazando con convertir al país en un territorio dependiente del suministro alimentario estadounidense.

Los agricultores sinaloenses recalcaron que el retiro de subsidios concurrentes, fondos de apoyo y del seguro agrícola por parte de la actual administración federal está empujando a las comunidades hacia un escenario de desempleo y vulnerabilidad. Al grito de “es hoy o nunca”, llamaron a los productores de toda la República a sumarse a las protestas para defender la soberanía alimentaria y evitar que el país caiga en una situación de desabasto y hambre generalizada.

Tras arribar a las inmediaciones de los recintos legislativos, las comisiones de productores reiteraron que permanecerán en la Ciudad de México de manera firme hasta obtener compromisos claros que garanticen precios de garantía justos y el restablecimiento de esquemas de financiamiento accesibles.